martes, 2 de marzo de 2010

Premios Gamba 2010. Febrerillo el loco

*Hoy empezamos con una comparación extraña:
Un enviado de TVE a Haití dice que la población sigue necesitando agua y alimentos, pero que ahora sobre todo necesita vacunas, porque las enfermedades infecciosas “ya se están contagiando como la espuma”.
Pero ¿desde cuándo la espuma es contagiosa?¿ Y a qué espuma se referirá? ¿A la de la cerveza? ¿A la del baño?
*Seguimos con una traición del subconsciente:
En un informativo de Antena 3, una reportera nos informa de que por la tarde va a tener lugar una sesión de control del gobierno “con la asistencia de todos los pesos pesados”, y añade: “Esta sesión de control del pesado...”.
Parece que sí, que la traicionó el subconsciente, pero creo que no dijo nada que no hubiéramos pensado ya muchos.

*Ahora un problemilla de redacción básica:
En el Diario Sur del 18 febrero 2010 leemos, con referencia a los problemas causados por las lluvias:

“En los casos de Nerja y Torrox se han reeditado problemas que se repiten año tras año”.
Ah, ¿los problemas se editan y reeditan? Pues la RAE no lo sabe, porque dice que editar es publicar, o pagar y administrar una publicación, o adaptar un texto, y algunas cosas más, pero ninguna referida a los problemas.
Si lo que el redactor busca es evitar la redundancia, que le dé otro enfoque a la frase, que la construya de otra manera; que diga, por ejemplo, “En los casos de Nerja y Torrox estos problemas se repiten año tras año”; o “En los casos de Nerja y Torrox se han repetido los mismos problemas año tras año”, o cualquier otra  forma de las muchas posibles . En fin, se trata de tener recursos, de manejar el idioma con soltura y conocimiento, de poder expresar una misma idea de maneras diferentes... en fin, lo que cualquier periodista sabe hacer. ¿O no?

*Otro problema de expresión elemental:
Una reportera de Cuatro, informando sobre la puesta en libertad de un delincuente, dice que el susodicho “tendrá que acudir a los juzgados periódicamente, probablemente los lunes, para demostrar que ... (titubea) ... que sigue por ahí”.

Sí señora, eso es expresarse con claridad y con precisión. Qué bien explicado y qué profesional.

*Y aún hay más:

En un telediario, probablemente el de Telecinco, nos enseñan imágenes tomadas por las cámaras de la DGT que muestran graves infracciones de tráfico, y la voz en off se refiere a tales infracciones como “estas burradas”. No “locuras”, ni “barbaridades”, ni “temeridades”. No: burradas.
Está claro que cada uno comete las burradas que puede: unos al volante, otros al micrófono...

*Y terminamos con una frase tonta:

En el telediario, esta vez sin duda el  de Telecinco,  el día 26 dice don Pedro Piqueras que “las tormentas vuelven a Andalucía, cuando todavía están con el cuello hasta el barro”.
Y como el buen señor no se para a rectificar, ni se corrige, ni se corta, yo me pregunto, ¿esto es meter la pata hasta el cuello o hasta el barro?
Es que ya no sé, no sé...

jueves, 18 de febrero de 2010

El teléfono traductor: Google ataca de nuevo


Me parece fenomenal y admirable que en Google no paren de investigar y de trabajar para hacer nuestro mundo más cómodo (se supone) mediante la tecnología. Pero hay proyectos que, me da a mí la sensación, son más utópicos que otra cosa. Aunque probablemente me equivoco, y las utopías, en lo que a tecnología se refiere, ya no existen, porque todo se vuelve posible. En fin, ya se verá.

El caso es que hace unos días han anunciado que para dentro de un par de años estará listo un teléfono capaz de traducir nuestras conversaciones a otros idiomas.
En realidad, esto ya lo habían inventado hace tiempo los escritores de ciencia ficción, pero sólo en los libros, claro. Los chicos de Google parecen dispuestos a hacer realidad tan fantástica idea.

Ya sabíamos que Google tiene el mejor traductor  que existe (aunque esto no quiere decir que las traducciones automáticas que hace sean comparables a las que puede hacer una persona).
Pues bien, la tecnología para el futuro teléfono traductor es una combinación de este sistema de traducción con otro de reconocimiento de voz, que también lo tiene, pero no es tan bueno.

Por lo tanto, se supone que dentro de un par de años podré hablar por teléfono con un alemán, por ejemplo, sin problemas, porque yo hablaré en español, él escuchará la traducción al alemán de lo que yo diga, y viceversa.

Uno de los responsables del invento especifica que cuanto más usemos el teléfono mejor funcionará, porque reconocerá mejor nuestra voz, nuestro acento, nuestro tono, y todos esos elementos que forman parte del habla de cada persona.

Pero entonces, ¿qué pasará mientras el teléfono se entera bien de lo que decimos y cómo lo decimos?
Tomando como referencia el traductor existente, si una chica española anda en amores con un angloparlante, y en una conversación romántica ella le dice “calla, tonto”, el teléfono
probablemente traducirá “Be quiet, dumb”, o “silent, dumb.”
Pero claro, no es lo mismo decirle a un novio “calla, tonto” que decirle “cállate, idiota”. Con lo cual, conflicto a la vista.
O si un novio español le dice a su chica extranjera “Qué tontita eres, chiquilla”, en plan romanticón y meloso, el teléfono traducirá “How stupid you are, girl” (qué tonta eres, chica). Y no es lo mismo, no. Ni la frase ni las consecuencias.


Dicen los que de verdad saben de estas cosas que la variedad de acentos –en un mismo idioma- es tan grande, que no existe hoy día ningún sistema de reconocimiento de voz capaz de superar esta dificultad, ni creen posible que lo haya en un futuro próximo.
Pero en Google todo es posible...

Los entusiastas del traductor automático de Google dicen que las traducciones entre idiomas como inglés, francés, alemán y español son increíblemente buenas, y que quien lo critique es que no lo ha probado recientemente.
Bueno, pues como yo lo critico, lo voy a probar ahora mismo –más reciente imposible-.
Introduzco las palabras indian summer. Esta es la expresión que se utiliza en EEUU para referirse a ese fenómeno climatológico que se da cuando al principio de octubre hay unos días espléndidos, aunque ya no sea verano. Por lo tanto, indian summer es lo que en España llamamos veranillo de San Martín, veranillo de San Miguel o veranillo del membrillo.
Pero el traductor de Google, como traducción de indian summer nos da “verano indio”, que, obviamente, no significa nada.
Pruebo a usar la frase en contexto, por si acaso. Stephen King, en su novela nueva Under the Dome, utiliza esta frase: “a real indian summer day, for sure”, que en traducción mía sin pulir resulta “un verdadero día del veranillo de San Martín, sin duda”.
Pero Google lo traduce así: “un verdadero día de verano, la India para asegurarse de.”

Bueno, vale, le damos otra oportunidad. Otra frase del mismo libro:
“He was still on a roll” (“seguía en racha”), la traduce como “todavía estaba en un rollo”.
Y después, “his roll, it seemed, was over” (“la racha, al parecer, se le había acabado”), queda traducida como  “su papel, al parecer, era más.”

Que conste que a mí me parece admirable lo que se ha conseguido hasta ahora en este terreno. Pero también me parece que la cosa sigue dejando bastante que desear.

Y si esto hace el traductor con una frase sencilla, escrita, qué desmanes no cometerá el teléfono mágico cuando tenga que traducir a través de la voz, teniendo que interpretar no sólo palabras, sino pronunciación, entonación, intención...

Espero que ni los científicos, ni los ejecutivos ni los políticos del mundo lo utilicen para sus asuntos, porque no quiero ni pensar en los malentendidos que puede crear el telefonito.


lunes, 8 de febrero de 2010

Parejas complejas 3

Hay parejas, como Starsky y Hutch , Mortadelo y Filemón, Batman y Robin, que normalmente no causan ningún problema de identificación, porque sus componentes tienen siempre un rasgo diferenciador muy claro: uno es rubio y otro moreno; uno con gafas y otro sin gafas; uno adulto y otro joven, etc.

Pero con las parejas de palabras traicioneras esto no es posible. Se parecen tanto que muchas veces sólo se diferencian en una letra; o tienen las mismas sílabas, o las mismas letras en diferente orden... en fin, un lío.
Otras veces no, otras veces simplemente se trata de dos palabras que se asemejan ligeramente pero las confundimos porque su significado es muy similar.
Y con frecuencia estas confusiones nos causan risa porque además de la equivocación semántica, producen en nuestra mente imágenes cómicas o chocantes.

En una ocasión dos señoras estaban hablando de modas y complementos, y una de ellas dijo que “las medias negras esterilizan las piernas”.
Pues espero que no sea mediante un hervor...

Por cierto, lo contrario de estilizado es basto, ¿no? ¿O es vasto?

basto: grosero, tosco, áspero, sin pulimento;
vasto: amplio, extenso; dilatado, muy grande.

De donde se infiere que no es lo mismo una sábana basta que una sabana vasta. Y luego dicen que habría que eliminar las tildes.

También he oído decir alguna vez que a un delincuente lo sorprendieron “en fragante delito”.
Pues como no estuviera robando en una perfumería, no sé yo.
Pero la verdad es que entre fragante y flagrante hay un buen trabalenguas, aunque sus significados no guarden relación alguna:

fragante: de olor agradable y suave;
flagrante: que se está ejecutando en el momento; de tal evidencia que no necesita demostración.

Hace poco leí en la sección de cartas de los lectores de una revista, una en la que se decía que “hay bastantes mujeres que ejercitan la violencia”, pero se debió haber dicho “que ejercen la violencia”.
ejercitar: repetir, practicar reiteradamente una actividad para adiestrarse en ella;
ejercer: realizar una acción o influjo; hacer uso de una capacidad; poner en práctica formas de comportamiento determinadas.

Aunque claro, hay quien ejerce la violencia con tanta frecuencia que parece que la está ejercitando, o sea, practicando para perfeccionarse.

También hay quien dice: “Ese tiene muchas ínsulas”, para referirse a alguien que no es que posea varias islas, sino que tiene ínfulas, o, dicho más castizamente, que se las da de pan y manteca.

ínsula: isla; lugar pequeño o gobierno de poca entidad.
ínfula: presunción, vanidad, orgullo desmedido.


Aunque, pensándolo bien, tener ínsulas sí sería motivo para tener ínfulas. Como le pasó a Sancho Panza.
Bueno, mejor no complicarlo más.

sábado, 6 de febrero de 2010

J. D. Salinger (1 de enero de 1919- 27 de enero de 2010)


Hace mucho tiempo un amigo me recomendó un libro: El guardián entre el centeno, una novelita escrita en los años 50 por un tal J. D. Salinger.
Le hice caso a este amigo, leí el libro y antes de terminarlo ya se había convertido en uno de esos libros ‘especiales’ que todos tenemos, probablemente porque me pareció profundo y divertido, trágico y cómico en un equilibrio sin pretensiones.

Después quise saber algo sobre el autor y leer otros libros suyos, pero lo tenía difícil. En aquel entonces todavía no disponíamos de internet con la facilidad actual, por lo que la búsqueda de información sobre cualquier asunto era bastante más dificultosa que ahora. Y a esto se unía el hecho de que realmente existía muy poca documentación sobre tal autor, aunque eso yo todavía no lo sabía.
Más tarde ya tuve ocasión de saber que Salinger era un escritor nada prolífico, que vivía recluido en su casa de los bosques de New Hampshire, y que evitaba todo contacto con periodistas, críticos, estudiosos, editores y fans.
Parecen premonitorias las palabras de su protagonista, Holden Caulfield:


“Si no fuera por ti, no sé ni dónde estaría. Supongo que en algún bosque perdido o algo así.”

“...y con el dinero me construiría una cabaña (...) y pasaría allí el resto de mi vida.”


La novela le trajo a Salinger la fama, pero también los problemas. Sus miles de fans adoraban a Holden Caulfield, se sentían identificados con él, lo consideraban una especie de James Dean literario, un rebelde de la clase alta. Un adolescente perdido en el mundo, que busca sin saber qué está buscando y que se deprime con la misma facilidad con que se conmueve por detalles aparentemente insignificantes; que sueña, imagina, ama, odia, desea... y todo con la misma pasión.

El libro fue un gran éxito en Estados Unidos casi desde el primer momento, convirtiéndose incluso en lectura obligatoria en la secundaria. Pero Salinger no quería saber nada de la notoriedad pública ni de los editores, aunque esto fue precisamente lo que aumentó aún más el interés por su vida y su trabajo. Nunca consiguió que lo dejaran en paz.

El año pasado, sin ir más lejos, y con 90 años ya, tuvo que acudir a los tribunales para defender el respeto a su trabajo. Porque un tal J. D California –seudónimo tontorrón de F. Colting, un pequeño editor sueco- había escrito una ‘continuación’ de El Guardián entre el centeno, donde presentaba a un Holden anciano, escapado de un geriátrico.
Menos mal que la justicia demostró tener mejor gusto que el pirata sueco.

Anteriormente, en los 80, el crítico literario Ian Hamilton había escrito una biografía no autorizada de Salinger, que incluía fragmentos de cartas personales. Salinger recurrió a la justicia y consiguió que se prohibiera su publicación. Pero el señor Hamilton no desistió de su empeño, y publicó algo más tarde En busca de J. D Salinger, una biografía ‘camuflada’ en la que relataba precisamente su investigación sobre Salinger y las dificultades con las que había ido encontrándose por el camino.

El libro es sin duda interesante, aunque a mí me incomodaba un poco leerlo, sabiendo lo enemigo que Salinger era de que se especulara sobre él.
Y me resulta particularmente molesto el final del libro, cuando Hamilton dice: “...mi nombre y el de J. D. Salinger estarán unidos a perpetuidad (...) en los libros de Derecho, en las estanterías del Tribunal Supremo y en la mente de todos los que lean esto, la versión ‘legal’ de mi libro.”

Parece cosa de fan delirante, aunque menos peligroso, por suerte, que M. D. Chapman, también admirador declarado de El guardián entre el centeno, y que dijo haberle disparado a John Lennon para darle publicidad al libro.

Qué curioso resulta que quien no quiere la fama se vea perseguido por ella, y que en cambio otros busquen la notoriedad y el renombre aunque sea a costa de traicionar a la persona a la que dicen admirar.


Salinger es muy respetado, pero también denostado. Muchos dicen que está sobrevalorado; que sólo tuvo un acierto literario y que eso no es ser un escritor, y mucho menos un gran escritor; que su actitud esquiva, escurridiza y litigante no era más que una pose, un papel que interpretaba para conseguir ese protagonismo que fingía rehuir...

A mí personalmente no me parece que hubiera nada de eso. Yo creo que Salinger es simplemente un señor que escribió un libro que gustó muchísimo y siguió gustando a las generaciones posteriores. Y que a él no le gustó lo que la fama implicaba, que no le gustó el negocio literario y que quiso retirarse y apartarse de ese mundo. Así de sencillo.
Pero no lo dejaron.

**********



Sus otras obras:

Nueve cuentos (también publicado como For Esmé with Love and Squalor and other Stories).
Franny y Zooey.
Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción
.

sábado, 30 de enero de 2010

Premios Gamba 2010. Se veía venir

Desde el mísmísmo día 1 de enero, para qué esperar, los candidatos a los Premios Gamba han empezado a hacer méritos con sus resbalones y patinazos, que van desde palabras mal utilizadas, hasta oraciones incongruentes, sin olvidar expresiones vulgares, incorreciones gramaticales, faltas de ortografía... En fin, de todo lo que se nos ocurra nuestros medios de comunicación nos proporcionan jugosos ejemplos.

Veamos sólo unos pocos.

Hay una serie de televisión titulada 'Águila Roja', a la que en un par de ocasiones he llegado por el camino del zapping. Resulta que la serie está ambientada en el siglo XVII, pero ello no es óbice para que los personajes hablen como si se encontraran hoy mismo entre nosotros. El lenguaje no sólo resulta completamente anacrónico, sino que se recrea en la vulgaridad. En uno de los capítulos escuché, en no más de diez minutos, expresiones como:
-Piense con la cabeza, que las cosas pensadas con las tripas suelen ser una cagada.
-¿Sabe lo que más me jode?
-Salga usted, que yo me voy a escoñar.
-Pa haberse matao.
-Vamos rapidito, que estamos de un liao...
-Usted no rije.
-La madre que lo parió.
-No se haga usted el tonto, que sabemos que se la está pegando con la marquesa.

Yo no soy ninguna experta en el habla del siglo XVII, ni mucho menos, pero me resulta difícil creer que se utilizaran entonces tales expresiones.
Y claro, cuando hace pocos días, de nuevo con el mando de la tele en la mano, volví a topar con la serie en cuestión, no pude resistir la tentación de esperar a ver qué nuevas sorpresas me deparaba. Y no me llevé ninguna decepción, no. Ahí estaban los personajes, en especial uno al que llaman ‘Satur’, con sus anacronismos lingüísticos al por mayor.
Así escuché, entre otras cosas:
-Os va a caer la del pulpo.
-Vosotros sois mu pipiolos todavía.
-Para el carro.
-Pa lo pequeñajo que eres, acojonas.

 
Estoy viendo que se podría hacer una entrada monográfica sobre esta serie, pero hay otros candidatos por ahí que también merecen un poco de atención. Por ejemplo:

-Un enviado de Antena 3 a Haití, se refiere a los trabajadores de la televisión del país, quienes, según el corresponsal, siguen emitiendo, “en una condiciones lamentables, pero no por ello realmente heróicas”.
Resbalón a la vista. Las condiciones son lamentables y por ello realmente heróicas.

-En el programa ‘Otros pueblos’ de TV2, el 24 de enero dedicaron un reportaje a la ciudad ecuatoriana de Guayaquil. Sobre imágenes de unas turistas en un mercado, dice el narrador que “por cuatro dólares las veraneantas se llevan pescado...”

Este tipo de adjetivos y sustantivos acabados en –ente, -ante o –iente, que tradicionalmente se consideran participios de presente por su origen latino, teóricamente no se deben acabar en –a, ya que se refieren tanto al masculino como al femenino.
Hay algunas formas, como presidenta, clienta o dependienta, que se han generalizado y popularizado tanto que ya dificilmente  se pueden considerar erróneas. Pero son casos concretos, así que lo de veraneantas es una exageración. Porque si decimos veraneantas, ¿qué esperamos para decir amanta, cantanta o prudenta? Y ya puestos, iremos al banco a abrir una cuenta corrienta y les contaremos a los niños el cuento de la Bella Durmienta.

-En el Diario Sur (28 de enero), se lee: “Raquetazo a De la Torre”. Y claro, parece que el pobre señor de la Torre ha recibido un golpe de raqueta por parte de algún tenista ofuscado. Mira lo que le pasó a Berlusconi.
Pero no. Es que el redactor tenía el día metafórico, y para referirse a un problema de gestión de unos torneos de tenis, recurrió a esa ambigua figura retórica.
Pero su inspiración da para mucho más, así que insiste:
"... el portavoz del grupo municipal socialista, está dispuesto hoy a dar un 'smash' al alcalde, Francisco de la Torre...”

Y sigue:

“El PSOE cree que la bola entró y que pueden haber «presuntas irregularidades».”

Además de la retórica absurda, obsérvese el patinazo de pueden haber, y obsérvese sobre todo el tono tan poco serio, tan poco profesional y tan de charanga carnavalesca que se emplea en la redacción de una noticia que es meramente política y donde no caben -en teoría- chascarrillos ni burlas.
Qué poca formalidad.

-Y para terminar, un traspiés raro y desconcertante.
En un programa de televisión, una juez habla de la forma en que hay que realizar determinadas actividades. Y dice: “A eso yo lo llamo ‘las tres efes’: eficacia, eficiencia y efectividad”.
¿Las tres efes? ¿Por qué se salta la e?
Y para que no cupiera duda, por si estábamos pensando que se había equivocado, o que habíamos oído mal, la señora lo vuelve a decir no una sino dos veces más.
Inexplicable.

viernes, 22 de enero de 2010

Cuento. El hallazgo

-------------------------------La Galaxia Hoy. Diario virtual interplanetario

Gran descubrimiento arqueológico.

En las excavaciones que se están llevando a cabo en la antigua zona mediterránea, actual Eurobia, se ha realizado un importante hallazgo arqueológico.

Se trata de un descubrimiento clave para conocer mejor cómo vivían los antiguos pobladores del planeta Tierra, su tecnología y su cultura.

Según ha explicado el profesor Maxter, director de la excavación y primera autoridad galáctica en el campo de la antropología, el hallazgo en cuestión es un dispositivo usado en la época terrestre para almacenar y transmitir información de todo tipo.

Lo más sorprendente es que el dispositivo parece encontrarse en perfecto estado de funcionamiento, a pesar de su antigüedad.

“Es muy emocionante” –señala el profesor-. “Hemos podido acceder a la información almacenada en el aparato, aunque aún no se ha realizado un análisis completo de los contenidos”.
“El dispositivo está diseñado con un gran sentido práctico” –explica-. “Su tamaño y su peso hacen que sea muy fácil tanto su uso como su transporte. Además, la forma de acceso a la información es sumamente sencilla y directa. Parece pensado para que cualquier persona de cualquier condición pudiese utilizarlo.”
“Suponemos –continúa el experto- que funciona con algún tipo de energía natural, pues carece por completo de conexiones, es totalmente inalámbrico y tampoco requiere batería. Es sin duda un prodigio tecnológico”.

Se trata pues de un hallazgo de primera magnitud, que puede revolucionar el concepto que hasta ahora teníamos de la vida en el pasado.

“Aún tenemos que realizar algunos test y comprobaciones, -concluye Maxter-, pero creemos que el dispositivo encontrado en Eurobia es probablemente un ejemplo de lo que el hombre antiguo denominaba libro."



archeological setting Delphi


miércoles, 13 de enero de 2010

Palabras olvidadas

Hay palabras y expresiones que de pronto y sin razón que lo justifique, desaparecen de los medios de comunicación y del habla de aquellos que, incautos, tienen como modelo esos medios.
Y no me refiero a palabras raras, antiguas o que fueron una moda que ya pasó. No, me refiero a palabras normales, de todos los días, que siguen cumpliendo su función comunicativa perfectamente y que la mayoría de nosotros sigue usando.
Será que para los que hablan en público no son suficientemente estilosas, o cool, y por eso las destierran, aunque sea para sustituirlas por otras menos certeras, o incluso incorrectas.

Por ejemplo, desde hace unos meses, en la tele ya no se oye nunca la palabra afrontar, ni las expresiones “enfrentarse a” ni “hacer frente a”. Ahora sólo se dice “enfrentar”: Es un problema que tenemos que enfrentar con valentía; tuvieron que enfrentar una situación muy difícil; no sé cómo vamos a enfrentar esto... en vez de afrontar con valentía, enfrentarse a una situación, hacer frente a esto...
Pero se ve que lo de enfrentar les parece a ellos que queda como más así, o sea, sabes, como diferente, con estilo y tal.

Tampoco se usa ya en los medios el verbo volverse. Ahora ya sólo se dice girarse.
Al principio esto únicamente se oía en algunas películas con traducciones poco cuidadas, con influencias extranjeras. Después se ve que algunos guionistas de series españolas lo encontraron chuli y lo incorporaron a sus diálogos: se giró para mirarme; me giré para no verlo; no te gires ahora... Y de ahí, este uso giratorio pasó a personas que, viendo estas series, pensaron que hablar como en la tele queda mejor y más moderno. Y así, cuando se les acerca un reportero con el micrófono en la mano dicen: Escuché un grito, me giré y vi al ladrón corriendo. O: Eran raros, cuando te cruzabas con ellos te giraban la cara.

Y siguiendo con este bello verbo, tampoco se lleva ya que los cantantes vayan de gira o hagan una gira. Ahora lo que hacen es girar, cual peonza: Fulanito girará este verano por toda España; Pepito Pérez está girando por Latinoamérica.
Qué cosas, ¿eh? Y qué mareo.
Veo yo aquí, como en otros sitios, un mimetismo tonto o pedante, de las construcciones con el verbo tour (the band is touring), que no significa girar, sino ir de gira o hacer una gira; porque en español el verbo girar no significa dar conciertos, significa dar vueltas; o cambiar de dirección (gire usted a la izquierda). Por lo menos hasta ahora.

Estos son modos recientes, pero hay también formas de decir las cosas que un día, hace tiempo, se le ocurrieron a alguien y después otros creyeron, al parecer, que esa era la única manera de decir tales cosas. Lo cual deja ver la poca originalidad y el poco dominio de su idioma que tienen algunos.
Estoy pensando en concreto en la expresión dar luz verde. Casi nunca oigo en los telediarios ni leo en los periódicos que algo se apruebe, se admita, se autorice, se acepte, ni siquiera que reciba el visto bueno. Siempre dicen lo de la dichosa luz verde: el gobierno da luz verde al proyecto de...; el ayuntamiento dio luz verde a las obras del metro; luz verde a la remodelación del parque, al plan urbanístico, etc.
Unos cuantos ejemplos de hoy mismo y días recientes:

Diario Sur,13-01-2010:
El proyecto se remonta tres años atrás, pero no ha sido hasta ahora cuando el Ayuntamiento y la empresa responsable han dado luz verde al proyecto.

El país, 13-01-2010:
-La nueva etapa de Aguas de Barcelona (Agbar) se estrenó ayer con la luz verde de sus accionistas...

-Luz verde a una obra clave para aliviar el acceso a Pontevedra.

-... 19 meses después de que se diese luz verde a la declaración de impacto ambiental.

Diario ABC, 10-01-2010
La Junta da luz verde definitiva a la implantación de Ikea en Valladolid.

El país, 07-01-2010
La Ley General de la Comunicación Audiovisual (LGCM), que esta tarde ha recibido luz verde de la Comisión Constitucional del Congreso...

Seguramente, muchas de estas personas que hablan con frases manidas, clichés y lugares comunes, son las mismas que luego se deshacen en odas a la riqueza del idioma español.
Las harán de oídas, digo yo.

lunes, 4 de enero de 2010

Premios Gamba. Los últimos serán los primeros

Nada más empezar el año, ya hemos podido disfrutar de buenos gambazos, resbalones y desatinos de toda clase y calibre.
Y es que nuestros medios de comunicación no paran de demostrar que hacer las cosas bien les importa un bledo, que no tienen respeto por el respetable público y que no se preocupan ni de revisar rótulos y epígrafes por si se ha colado algún fallo. O eso, o es que abunda la inoperancia, la ineptitud, la falta de conocimientos y de profesionalidad y la dejadez. Es lo que mis mayores llaman "hacer las cosas 'a lo tío Diego' ”, o sea, sin el más mínimo cuidado.

Pero antes de presentar las primeras candidaturas a los Premios Gamba de 2010, quisiera referirme a meteduras de pata encontradas a lo largo del pasado diciembre. Helas aquí:

-En un programa de carácter indefinido de Antena3, comentan la noticia de un atraco a una gasolinera, tras el cual “el atracador huyó ante los ojos de un coche de la Guardia Civil”.
¡Qué nivel, Maribel! ¡Coches con ojos! Con esa tecnología, ríete tú del GPS...

-En el Diario Sur del día 11 de diciembre aparece el siguiente titular: “Un debate sobre el estado de la ciudad sin sustancia”.
Hombre, yo había oído hablar de la ciudad sin ley, la ciudad sin humos... pero esto de la ciudad sin sustancia es algo nuevo.
Pero como un titular idiota no es bastante, en el desarrollo de la noticia se dice que “la oposición insistió en que la ciudad necesita un cambio de timón”.
Digo yo, ¿no será un cambio de rumbo lo que necesita? Se hicieron un lío con la imagen naútica, un pequeño nudo marinero.

-Durante el juicio por el famoso crimen de Fago, uno de los abogados dijo que según afirmaba una testigo, el médico “lideraba, literariamente, a los enemigos del fallecido”.
¿Los lideraba literariamente? Pero, ¿qué eran? ¿Un club de escritores?
No, señor abogado, los lideraba literalmente, o sea, que era realmente el líder.

-En un reportaje sobre videojuegos que pusieron en Canal Sur uno de los últimos días del año, se refieren a uno que tiene dos inconvenientes: el precio y que “sólo se puede utilizar con DVDs de la marca Blu Ray”.
Esto es como si años atrás hubiésemos dicho que los vinilos sólo se podían escuchar en cassettes de la marca tocadiscos. O una tontería similar.

-Por último, en el telediario de Telecinco del día 30, nos ofrecen el consabido reportaje sobre la Nochevieja, sus preparativos, sus tradiciones y “el ritual de las doce uvas por persona y por campanada”.
¡Doce uvas por campanada! Pues no sé, porque es de una en una y nunca me da tiempo...

No crean ustedes que para encontrarse con estos gambazos hace falta pasarse el día viendo la tele, ni mucho menos. No hay más que poner el telediario de Telecinco, o hacer zapping un rato, o tener la tele puesta de fondo, así, sin hacerle caso, para que nos lleguen a las orejas ellos solos, uno detrás de otro, con frecuencia inusitada. Lo cual corrobora lo que decíamos al principio de la dejadez y la falta de profesionalidad.

Próximamente, Premios Gamba 2010. Esto no ha hecho más que empezar.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Amanecer

Hoy he visto desde mi terraza este amanecer. Yo creo que no hacen falta las palabras:






martes, 22 de diciembre de 2009

Costumbres navideñas

Mi vecina tiene un Papá Noel colgado en el balcón, como mucha gente. Pero la diferencia es que mi vecina lo tiene colgado desde el año pasado. El muñecajo ha pasado los doce meses ahí, a la intemperie, con lo que eso conlleva. Debe de ser el único Papá Noel del mundo que ha visto pasar bajo sus pies las procesiones de Semana Santa. Lo cual por cierto, configura una imagen digna de una película de Tom Cruise.
Me imagino a mi vecina, llegado el momento este año de sacar las decoraciones navideñas, diciendo "¿Y dónde está el papanué?" Y habrá ido a comprar otro, claro, porque a estas alturas, si no hay muñeco en el balcón, parece que no es Navidad.


No me explico yo por qué algunas modas arraigan en la población de tal manera que en seguida se convierten en tradición.
Pero ésta del adefesio balconero no es la única costumbre que me asombra. También me deja pensativa y con ganas de consultar a un antropólogo, esa otra moda que yo llamo "los balcones histéricos". Consiste ello en adornar -es un decir- balcones, ventanas y terrazas con unas tiras luminosas, unas ristras de bombillitas de colores metidas en una especie de manguera.
La idea primigenia es colocar dichas mangueras luminosas siguiendo el contorno del balcón, la ventana o la terraza que se desea decorar, y que cuando se enciendan proporcionen una iluminación armoniosa y alegre. 

Pero un gran número de ciudadanos hace una interpretación libre del invento, y el resultado suele ser espantoso: balcones llenos de tirajos arrugados, colocados sin ton ni son, enganchados aquí y allá en completo desorden, y que se encienden y se apagan, parpadean y tiemblan sin orden ni concierto, sin ritmo y sin sentido, creando un efecto de balcón electrocutado que da espanto.

Tampoco me explico yo la pasión navideña por el petardo. ¿A qué se deberá ese gusto por el explotío? ¿Será por sacar de quicio al prójimo? ¿O será por la emocionante posibilidad de chamuscarse algún miembro?
Sea por lo que sea, la única conclusión a la que yo llego, observando estas usanzas, es que a buena parte de la humanidad le encanta el ruido, las luces estridentes, los colorines y el feísmo.
Observen un poco y verán. Casi todo lo que se convierte en moda rápidamente, todo lo que consigue aceptación mayoritaria, es feo, o chillón, o ruidoso. O todo a la vez. Y observen que en general las celebraciones, públicas o privadas, religiosas (si es que queda alguna) o laicas, todas llevan aparejados el ruido, la matraca y la estridencia.
¿A qué se deberá?






domingo, 13 de diciembre de 2009

Cuento. El pueblo de los nadadores


En aquel pueblo eran todos muy aficionados a la natación.
Tanto les gustaba la actividad natatoria, que hasta tenían un Concurso Anual de Nadadores.
Todos los habitantes con edad y estado de salud adecuados se inscribían cada año en el concurso. No por el premio, que no era más que un trofeo de latón, sino por el honor y la satisfacción de ganar.
El concurso consistía en nadar hasta el campanario de la iglesia, que siempre fue, y seguía siendo, el punto más alto del pueblo y su orgullo arquitectónico.
Así pues, cada año, en una fecha determinada, los nadadores inscritos y los demás vecinos como espectadores, se desplazaban para el acontecimiento hasta las afueras de lo que había sido su hogar en otro tiempo.
Les parecía la mejor manera de conmemorar el hundimiento del pueblo en las aguas del pantano, y la mejor manera de homenajear a aquel campanario altanero que había mantenido su cúspide por encima del líquido elemento.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Los títulos de las películas, IV

(viene de aquí)

A pesar de la tendencia actual a estrenar las peliculas extranjeras con su título original (Revolutionary Road, The Code, Good, Slumdog Millionaire, The Box, Cher ami...), la mayoría se sigue presentando con títulos en español.

Parece una tradición difícil de erradicar, aunque ello suponga a veces que identificar una película determinada se convierta en un verdadero lío. O que ese título 'postizo' nos confunda sobre el argumento y el género de la película.

Al margen de esto, cuando se le pone título en español a una película extranjera nos encontramos con varias posibilidades, a saber:


1. que el título español sea una mera traducción del original. Siempre que esto sea posible, es la mejor y más lógica opción::

El luchador (The Wrestler); La duquesa (The Duchess); Háblame de la lluvia (Parlez-moi de la pluie); Alta tensión (Haute tension); La última casa a la izquierda (The Last House on the Left)...

2. que se conserve el título original y se añada la traducción o un subtítulo. También es buena solución. Algunos ejemplos:

Frozen River se titula en España Frozen Riven (Río helado);
Frost/Nixon es El desafío: Frost contra Nixon;
The International resulta en The International: dinero en la sombra;
Shorts es aquí Shorts: la piedra mágica;
Fighting es Fighting: puños de asfalto

3. que se cambie el título porque la traduccón del original no es viable. Es lo que ocurre con títulos como :

-City Island. Es verdad que "isla ciudad" o "ciudad isla" suena raro. Lo lógico sería haber dejado el título original, pero para qué. Se le inventa uno y santas pascuas: Asuntos de familia.
-Hachico: A Dogs Story, se titula aquí Siempre a tu lado. Sí, vale, "una historia de perros" queda mal, parece una película de mal rollo. Pero Siempre a tu lado suena a comedia romántica, y se trata en realidad de una película sobre la fidelidad de una mascota.
-Last Chance Harvey. En este caso no tengo más remedio que estar de acuerdo con el cambio. El título original significa algo así como "Harvey el de la última oportunidad", que resulta una frase rara y lo menos apropiado que hay para un título. Así que hay que optar por otra cosa, en este caso Nunca es tarde para enamorarse, que deja muy claro el argumento y el género de la película.
-The uninvited es otro ejemplo de traducción difícil. La palabra 'uninvited' es una negativa que en español no existe. Lo más parecido sería “los no invitados”, pero claro, suena fatal, nada natural. Se ha traducido por Presencias extrañas, que, puestos a no respetar el original, me parece un título fenomenal, muy cinematográfico, comercial, directo, que da idea del argumento y bastante repelús.




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4. que el título en español sea una invención innecesaria, porque el original se podía traducir sin conflicto. Es entonces cuando surge la pregunta: ¿por qué?
Será que el distribuidor español considera que sus ideas para títulos son mejores que las de los que han hecho la película.
Y le da igual que haya casos en los que ese cambio arbitrario de título lleve a confundir una película con otra. Es lo que pasa con The Unborn (2009), que se titula aquí La semilla del mal, fácilmente confundible con las muy anteriores Semilla de maldad y La mala semilla. Pero es que además hay otras dos, de 2005, tituladas también en español respectivamente La semilla del mal y P: la semilla del mal, siendo sus títulos originales The Garden y P.

He aquí otros ejemplos de esos títulos innecesarios:

Deception, que se entiende perfectamente y no hace falta traducirlo ni nada, se llama aquí
La lista.Pride and Glory (orgullo y gloria), se transforma en Cuestión de honor.
500 days of Summer, en vez del lógico "500 días de verano", se cambia a 500 días juntos (hay manías raras, raras).
I Could Never Be Your Woman (nunca podría ser tu mujer, o nunca podría ser tuya) me la titulan El novio de mi madre. Y la cosa tiene más gracia, porque hay otra que se titula My Mom’s New Boyfriend, que significa precisamente “el nuevo novio de mi madre”, y le ponen Mi novio es un ladrón. La confusión está servida.
50 First dates (las 50 primeras citas) se cambia por Como si fuera la primera vez.





Más casos de cambio absurdos:

3000 Miles to Graceland (3000 millas a Graceland) se llama aquí 3000 millas al infierno.
Bedazzled (deslumbrado), se convierte en Al diablo con el diablo (qué ingenio, qué creatividad).
Blow (soplar, o soplo, o sopla) es aquí Inhala, que no solo significa lo contrario, sino que además suena feísimo.

If Only (ojalá) se estrenó como Un día inesperado, que no sé yo muy bien qué significa...

Puede pasar también que el título español sea, además de una invención innecesaria, una tontería de gran calibre.
Es la maldición de las comedias, a las que ponen títulos bastante idiotas y hasta ordinarios. Observando los títulos, se puede incluso establecer categorías: los genéricos, los que riman, los de super-algo, los castizos, los que incluyen la palabra pelotas... y los que mezclan categorías, que son ya el no va más de la agudeza y el gracejo:

Ghost Town (ciudad fantasma): ¡Me ha caído el muerto!
Four Christmases (cuatro navidades): Como en casa en ningún sitio.
You don’t mess with Zohan (no te metas con Zohan): Zohan, licencia para peinar.
Strange Wilderness (extraña naturaleza): Naturaleza a lo bestia.
The Game Plan (plan de juego): Papá por sorpresa.
License to wed (licencia para casarse): Hasta que el cura nos separe.
Blades of Glory (patines de gloria): Patinazo a la gloria.
Superbad (supermalos): Supersalidos.
Pineapple Express (que es un nombre propio): Superfumados.
Harold and Kumar Escape from Guantanamo Bay:
Dos colgaos muy fumaos: fuga de Guantánamo.School for Scoundrels (escuela de bribones, o de pillos...): Escuela de pringaos.
Step Brothers (hermanastros): Hermanos por pelotas.
The Rocker (el rockero): Un rockero de pelotas.
Mr. Woodcock (otro nombre propio): Cuestión de pelotas.
Tropic Thunder (trueno del trópico, o similar): Tropic Thunder: una guerra muy perra.
Old Dogs (perros viejos): Dos canguros muy maduros.

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Conclusión: hay alguien por ahí que se considera muy gracioso.

(Aquí hay más)