Al cabo de muchos años he vuelto a leer en estos días El rey Lear. Al margen de la historia en sí, de los temas, de la atmósfera, y de todos esos logros técnicos y artísticos que hacen de Shakespeare la figura que es, me han llamado la atención dos aspectos concretos: la colección de elaborados insultos que los personajes se dedican unos a otros y las reflexiones o sentencias que, como quien no hace la cosa, don William va dejando caer a lo largo de la obra.
Los insultos shakespearianos, ingeniosos, agudos, mordaces, cáusticos y sorprendentes son casi un género en sí mismos, y si les apetece, otro día podríamos hablar de ellos y reírnos un rato.
Pero ahora me gustaría compartir con ustedes esas otras frases, también agudas, precisas, sencillas y breves en su forma pero profundas en su significado, que me han ido deleitando durante la lectura y que me han hecho detenerme a reflexionar sobre su pertinencia hoy día como hace cuatro siglos. Frases que son reflexiones sobre el mundo y el ser humano, y que pueden actuar como consejos, como advertencias, como refranes... Que nos dan una visión precisa de las cosas y de las personas y que nos llevan a pensar en que hay circunstancias y situaciones en la vida a las que no prestamos atención pero que destacan como verdades incuestionables cuando alguien las señala.
He aquí, pues, esta pequeña recopilación:
«La estupidez del mundo es tan superlativa que cuando nos aquejan las desgracias, normalmente producto de nuestros excesos, echamos la culpa al sol, a la luna, las estrellas, como si fuéramos canallas por necesidad, tontos por coacción celeste […] y tuviésemos todos nuestros vicios por divina imposición».
«Lo bueno se malogra queriendo mejorarlo».
«Éste es uno de ésos que, elogiado por sincero, adopta una insolente tosquedad».
«Los seres perversos parecen hermosos al lado de otros más perversos».
«Si no dais a la naturaleza más de lo necesario, la vida humana vale menos que la de la bestia».
«El arte de la necesidad es admirable: vuelve valioso lo mísero».
«Es un mal de este mundo que los locos guíen a los ciegos».
«Muchas bromas resultan profecías».
«Al nacer lloramos por haber venido a este gran teatro de locos».
***
Por cierto, algunas de estas frases me recuerdan a determinados dichos o refranes nuestros. ¿Y a ustedes?
*Las citas corresponden a una edición digital de dominio público.

30 comentarios:
Pienso que lo esencial de la naturaleza humana no ha variado mucho a lo largo del tiempo, por desgracia...
Han variado muchas cosas, avances de todo tipo, modas, costumbres, lo políticamente correcto también va evolucionando... pero lo intrínseco de cada humano no ha variado apenas: codicia, egoísmo, envidia, soberbia... vaya, me van a salir los siete pecados capitales.
Besos.
A mí también me ha recordado alguna de las frases a otras parecidas. En cualquier caso, son muy buenas.
En mi pueblo decimos: "No retoques más lo que sea, si ya está cerca de bien". Precisamente por lo que dijo el famoso William: «Lo bueno se malogra queriendo mejorarlo».
Las reacciones humanas han variado poco, a pesar de los medios puestos a su disposición.
Es sorprendente que nos resulten llamativas frases y expresiones en textos que siendo de tiempos antiguos nos parecen tan modernos. Lo que ocurre es que las emociones humanas son permanentes y no hay diferencias en que lo exprese Platón, Aristóteles, Shakespeare, Cervantes o el siempre actual Montaigne. Eran grandes observadores del mundo y nunca ha dejado de ser parecido al nuestro más allá de los fenómenos coyunturales.
Casualmente me aparece en la ventana de HOY RECORDAMOS... Shakespeare and Company. No sé si esto coincide en todos los ordenadores o solo me ha tocado a mí.
¡Qué vamos a decir a estas alturas de don Guillermo! Que parecía estar en constante estado de gracia en las letras y la filosofía. A mi me encantaría viajar en el tiempo y pasar una semana observando su día a día.
De las frases que remarcas asocio una de inmediato. La de «Los seres perversos parecen hermosos al lado de otros más perversos» me ha recordado a "En el país de los ciegos, el tuerto es rey", pero también a "Otros vendrán que bueno me harán"
Y con la primera... ya lo dijo Luis Miguel: "No culpes a la lluvia, será que no me amas" :D
¡Y ahora quiero todos esos insultos desfilando!
William no solo fue un excepcional dramaturgo en su tiempo, no igualado posteriormente, sino que fue también un agudo pensador y profundo observador de la naturaleza humana que llevó a sus obras dirigidas a un público —esto es lo sorprendente— popular y no necesariamente leído y culto, lo que da que pensar porque la inteligencia de su teatro y de sus pensamientos escénicos muestran que dicho público era sutil y capaz de comprender las reflexiones hechas por Shakespeare probablemente tomadas de otros filósofos anteriores y de la época. Ahora que se hace una televisión apta para todos los públicos en la que no predomina la inteligencia, asombra la de otros tiempos. Saludos.
No puedo opinar sin arriesgarme a equivocarme, pero creo que Shakespeare construyó gran parte del inglés moderno, ¿no? Frases, palabras, giros, se adaptaron tras aparecer en sus obras... Y, claro, si lo piensas bien las personas llevamos con los mismos problemas toda la vida, así que sus frases son de actualidad, ¿verdad?
Aquí tenemos a Quevedo que, en mi opinión, aporta una dosis aún mayor de mala leche ;)
Sin duda, Toro, somos los mismos que éramos. Hemos cambiado, como dices, en cuestiones tecnológicas, en asuntos sociales, etc, pero como seres humanos, seguimos siendo los mismitos, con las mismas virtudes y los mismos pecados capitales, efectivamente.
Besos.
Gracias, Macondo, me alegra que te lo parezcan.
Así es, Toy. Yo también pensé en aquello tan quijotesco de "mejor no meneallo". O "si algo funciona, para qué modificarlo". Y como don William era muy observador, ya se dio cuenta en sus tiempos :D
Me ha gustado eso de "cerca de bien" :)
Efectivamente, Alfred. Quizá somos un poco menos "primitivos", más refinados en ciertos aspectos, menos brutos, vaya. Pero en lo esencial nos siguen moviendo los mismos hilos.
Exacto, Doctor. Nos sorprende la actualidad de frases o reflexiones o comportamientos de siglos atrás, y de culturas diferentes, quizá porque nos cuesta asimilar que no hemos cambiado casi nada, ni somos tan distintos unos de otros en lo esencial.
Por eso viene bien leer a los clásicos, para darnos cuenta de que no somos ni tan listos ni tan tontos, ni tan buenos ni tan malos como nos creemos.
Claro, JuanRa, tenía que estar ahí Shakespeare and Company, porque venía ad hoc. Y porque me gusta que se vea :D
Ya que dices que te gustaría observar al amigo Will en su día a día, me veo en la obligación moral de recomendarte un libro: Hamnet, de Maggie O'Farrell, y la película que lo adapta, que se ha estrenado hace muy poquito. La peli no la he visto aún, pero tiene muy buena pinta. El libro es excelente.
Justamente, la frase de los seres perversos a mí también me hizo pensar en "otro vendrá que bueno me hará". Y me acordé de los ciegos y el tuerto con «Es un mal de este mundo que los locos guíen a los ciegos», aunque en el texto tiene un sentido un poco distinto.
Me ha encantado tu referencia al "Blame it on the boogie", versión Luis Miguel. Esa no se me había ocurrido, y ahora no me explico por qué :D
Me apunto tu interés por los insultos, que siendo un diablo como eres, tampoco me sorprende...
Hola, Joselu.
Es como dices: Shakespeare no fue solo un genio de las letras , sino también un gran "psicólogo". Y es cierto que se nutría también de ideas anteriores. Como dijo Mary Shelley, nada surge de la nada, todo proviene de algo anterior. La genialidad no está sólo en ser pionero sino también en aprender de los que vinieron antes.
Es interesante tu reflexión sobre cómo el público de los tiempos de Shakespeare, el pueblo llano, era capaz de comprender las sutiliezas de sus obras. No sé si todas las sutilezas las captarían, pero lo cierto es que S. escribía para el pueblo, de manera que pudieran entender las historias, los chistes, las alusiones... Quizá los elementos más sutiles, más cultos o profundos no los captaran, pero sus obras tienen diferentes "capas" y aunque algunas no las captaran, la esencia de las obras sí. De no ser así no habría tenido el éxito popular que siempre tuvo.
Saludos!
Así es, Beauséant, Shakespeare acuñó cientos de palabras nuevas, así como expresiones idiomáticas y chistes que han perdurado en la lengua inglesa y se siguen usando hoy día. Podemos decir que modeló en gran parte el inglés moderno.
Quevedo es caústico, sin duda, pero no creas que don William se queda atrás. Tan magistral en el insulto como en el lenguaje del amor.
Entre genios anda el juego ;)
Por lo general los grandes escritores comienzan por ser grandes observadores; otra cosa es luego el estilo literario de cada uno, pero la capacidad de síntesis tras la observación detallada tiene que ser siempre la base de una buena historia. Y don Guillermo, como don Miguel de Cervantes y muchos otros, era un verdadero psicólogo.
Saludos mil.
Perfectamente dicho, Rick. Y cómo se nota cuando un escritor es un gran observador de la naturaleza humana y cuando sólo es un mero contador de historias, eh?
Otros mil.
La primera cita es muy profunda, y es en esencia una de las particularidades de la condición humana, la de no aceptar nuestras equivocaciones, por más evidentes que estas sean, buscamos un chivo expiatorio siempre para purgar nustros hierros. Saludos Ángeles
Estoy pensando al leerte, lo que me estoy perdiendo por no haber leído apenas al Bardo, como se conoce a Shakespeare. He visto infinidad de adaptaciones cinematográficas basadas en sus obras, pero tengo pendiente leer más obras suyas, sobre todo alguna de mis favoritas. De ''El rey Lear'', por ejemplo, me gusta mucho la película ''Ran''. Porque ese tipo de joyas como las que nos dejas solo las reflejarán las buenas adaptaciones, la experiencia del teatro o la lectura directa.
Y ya que lo dices, me vienen a la mente varios ejemplos paralelos en nuestro refranero. Por ejemplo, de ''lo bueno se malogra queriendo mejorarlo'' tenemos ''quien mucho abarca, poco aprieta'', o más cercano aún a tu cita, la famosa frase de Voltaire, ''lo mejor es enemigo de lo bueno''.
Hola, Pablo. Es cierto, a mí la primera cita también me impresiona de manera especial, no solo por cómo está formulada, tan ingeniosa, casi humorística, sino por lo mucho que hoy día se da ese comportamiento, esa incapacidad de asumir responsabilidades, o sea, esa inmadurez, que parece cada vez más dominante en nuestra infantilizada sociedad.
Como dices, la culpa siempre ha de ser de otros.
Saludos, y gracias por tu visita.
Rodión, cuánto me alegra verte de nuevo por aquí.
Ok
Yo no puedo sino recomendar la lectura del bardo de vez en cuando. Quizá El rey Lear sea la obra suya que más difícil me resulta, pero otras como Hamlet o El sueño de una noche de verano, o Enrique V me encantan.
Ahora que he releído Lear he aprovechado precisamente para volver a ver "Ran", también después de mucho tiempo, y es, efectivamente, una joya de esas que se disfrutan más con el tiempo.
Y por continuar con los refranes, a mí la frase "Si no dais a la naturaleza más de lo necesario, la vida humana vale menos que la de la bestia», me lleva a "no sólo de pan vive el hombre", aunque quizá para establecer esta conexión haga falta el contexto que da la obra.
Saludos!
Sin dudas Shakespeare sabía reproducir la esencia del hablar.
Saludos,
J.
«Es un mal de este mundo que los locos guíen a los ciegos». Esta frase me ha dejado temblando. Muchísimas gracias-
Desde luego, José A., así es.
Saludos!
Ya ves, Pedro M., lo moderno que es Shakespeare que parece que habla de ahora.
Gracias a ti!
Fascinante tu entrada, Angeles. «Es un mal de este mundo que los locos guíen a los ciegos». Me quedo con esta frase que en mi opinión debería presidir todas las escuelas. Un abrazo.
Hola, Gil.
Pues me parece una buena idea que esta frase y otras semejantes presidieran las escuelas. Sería una forma de entrar en contacto, sin esfuerzo, con la filosofía, el arte, el lenguaje, el pensamiento crítico...
Gracias por tu visita. Un abrazo.
Creo que los clásicos lo son porque sus observaciones, sus reflexiones resisten la prueba del paso del tiempo. En esencia, somos los mismos, solo que estamos envueltos en tecnología. Y, una vez más la historia se repite y viene que ni pintada esa frase: Es un mal de este mundo que los locos guíen a los ciegos.
Lo de culpar a los demás, también es una cosa que se perpetúa... aunque es propio de la época que hable de cosas "celestes" (sol, luna, estrellas) por la creencia en que los astros ejercían influencia sobre nosotros. Hoy todavía se puede seguir culpando a si eres Tauro con ascendente Piscis, pero es más frecuente culpar a las circunstancias o a otras personas.
Así es, MJ, la prueba del tiempo es la clave.
Y respecto a la influencia de los astros, también me parece atinada tu reflexión, sobre todo teniendo en cuenta que El rey Lear se sitúa no en la propia época de Shakespeare sino en la Britania precristiana. Pero la cuestión es, como dices, no asumir las responsabilidades por los actos propios.
¡Si don William levantara la cabeza! ;)
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