domingo, 28 de junio de 2020

La vida (nada menos)


Se dice que el arte en general, y la literatura en particular, pueden definirse como un intento de entender la vida, el mundo, el sentido de la existencia humana.
Esto me hace pensar que si pudiéramos, de manera mágica, formar una especie de mosaico con todas las grandes obras literarias que nos ha dado la historia, quizá podríamos tener una visión completa de qué somos los seres humanos y de qué es la vida, en sentido filosófico o metafísico.

Da vértigo sólo pensarlo, pero nuestra condición humana, nuestra naturaleza curiosa y detectivesca, nos empuja sin remisión a investigar el misterio, a intentar ahondar en sus entresijos, aunque sepamos, tal vez, que nunca llegaremos a una conclusión definitiva.

Dice Stefan Zweig en Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski)* que "Novelista, en el sentido más elevado de la palabra, sólo lo es el artista universal que construye todo un cosmos, con sus propios modelos, sus propias leyes de gravitación y su propio firmamento". Y añade que  cada uno de los tres escritores a los que dedica sus ensayos "crea una ley de vida, un concepto de la vida, con la plétora de sus figuras, y los destaca con tanta armonía que gracias a él el mundo adopta una nueva forma".

Quizá se podría decir que esos auténticos novelistas, (los analizados por Zweig y otros cuantos más que podrían formar parte de su categoría), lo que hacen es crear un universo, un mundo entero,  que sirva como una especie de maqueta, un modelo a escala reducida, del real, del que habitamos físicamente. Y ahí, en esa maqueta literaria, intentan reproducir la vida, nada menos, con todas sus complejidades pero con una perspectiva que nos permite abarcarla con el limitado alcance de nuestros sentidos humanos. Como si contempláramos una casita de muñecas en la que pudiéramos ver todas las habitaciones a la vez y toda la vida que se  desarrolla en ellas. Una visión semejante a la que tendría un ser superior que nos contemplase a nosotros desde arriba, desde otro mundo que abarcara el nuestro.  

Cuando leí los ensayos de Stefan Zweig  me resultó inevitable pensar en dos autores contemporáneos por los que tengo especial predilección: Stephen King y Mircea Cartarescu.  Porque si el verdadero novelista "es el artista universal que construye todo un cosmos con sus propias leyes", y crea "un concepto de la vida",  sin duda  King y Cartarescu lo son.

Porque Cartarescu es creador de un mundo que refleja el nuestro pero lo modifica, y que se sostiene, como flotando al margen de nuestra realidad, por la acción de un gran solenoide oculto. Y King ha construido una torre oscura que sirve de eje a un universo entero con un destino propio.

Por eso me gusta pensar que  si el maestro Zweig escribiera hoy en día, también él los consideraría  novelistas "en el sentido más elevado de la palabra".


fractal

*Stefan Zweig. Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski).
Acantilado, 2004. Traducción de J. Fontcuberta.

martes, 9 de junio de 2020

Epitafios



Howard Phillips

Aquí yace el sepulturero
Enterrado por su sucesor
Su único descendiente
Espero haberle enseñado bien el oficio

✝️


Algernon Bloch

Bajo esta lápida
Yace el marmolista
Que labró estas palabras
Con sus propias manos
y sus últimas fuerzas

✝️


Nathaniel Usher

Veinte años pasé
a las puertas del cementerio
Abriendo y cerrando la verja
Ahora soy yo quien está dentro
Y sé mejor que nadie
Que no hay camino de vuelta

✝️


Shirley Oliphant

Ahora deseo que exista
El Dios en el que nunca creí


✝️


Stephen Blackwood

Qué necio fui creyendo
Que necesitaba oro y poder
Todo lo necesario ya lo tengo
Ahora que estoy a tus pies

✝️


Margaret Jackson

Viví la vida que elegí
Sencilla y sin exigencias
No tengais pena, me voy contenta
Muere tranquilo quien ha sabido vivir



* Inspirado por  Antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters.