jueves, 19 de marzo de 2020

Viaje bajo techo



Ya hemos hablado  aquí con anterioridad de esa obra literaria encantadora titulada Viaje alrededor de mi habitación, que Xavier de Maistre escribió en 1794. Y ahora, en estos días raros que está viviendo nuestro mundo, tengo este librito en mente de manera especial, y vuelvo a leer con frecuencia muchos de sus deliciosos pasajes.

Como quizá saben ustedes, este viaje lo escribió su autor durante los cuarenta y dos días que pasó confinado en su habitación, en arresto domiciliario por causa de un duelo, cuando contaba veintisiete años; y durante esa cuarentena encontró en la imaginación, en la lectura, la escritura y la filosofía la mejor manera de pasar el tiempo. O mejor dicho, no de pasar el tiempo simplemente, sino de vivirlo y aprovecharlo con intensidad.

Encantador país de la imaginación, tú a quien el Ser benefactor por excelencia ha entregado a los hombres para consolarlos de la realidad...

 
A  lo largo del libro, Xavier de Maistre va recogiendo sus pensamientos, lo que siente, lo que recuerda, lo que imagina. Sus reflexiones y sus conclusiones. Y vemos que, lejos de lamentarse por su situación y desear que termine su confinamiento, cada vez se encuentra más a gusto en ese mundo privado e íntimo en el que está viviendo. Está aprendiendo a estar a solas consigo mismo, se está conociendo, y está descubriendo lo poco necesita para sentirse bien. 
Va explorando un mundo nuevo que se abre ante él, lleno de posibilidades, y  que hasta entonces no había conocido, ocupado y absorbido como estaba por el ajetreo de la vida exterior.

Por supuesto, conforme pasan los días, también añora la compañía de sus amigos, la luz del sol y los paseos. Pero esa es sólo una parte de su yo, una de sus mitades. La otra ha disfrutado de su viaje y se encuentra satisfecha por la experiencia. Y así, junto a la emoción de volver a salir al mundo, siente una especial nostalgia de esa situación insólita a la que tan bien se ha adaptado  y  a la que le ha sacado el mejor provecho.

Los cuarenta y dos días van a terminar, y un espacio de tiempo igual no bastaría para acabar la descripción del rico país por donde viajo gustosamente.

*

Mis mejores deseos para todos ustedes mientras dure nuestro extraño viaje.  



steampunk gears pipes




*Xavier de Maistre. Viaje alrededor de mi habitación. Editorial Funambulista, 2011.
Traducción y postfacio de J. M. Lacruz Bassols.

18 comentarios:

Macondo dijo...

Si supiéramos que este viaje no iba a tener otras consecuencias que nuestro reclutamiento, seguro que se haría completamente llevadero. Lo malo son las noticias de lo que está pasando por ahi afuera y las secuelas que pueden quedar.

Albada Dos dijo...

Me ha gustado mucho esa mirada a un texto que nos hace volar con la imaginación. Sin ella, los días son más grises, más pobres, más lentos, más muertos.

Un abrazo y por una tarde bonita

Marisa C dijo...

Bendito viaje. Me temo que el mío no va a ser tan provechoso. Pero haré lo que pueda por estar a la altura con las lecturas. Suerte en esta cuarentena. Abrazos.

Ángeles dijo...


Por supuesto, Macondo, pero si no estuviera ocurriendo algo muy malo ahí fuera no existiría tal confinamiento. Por eso ahora la cuestión es sobrellevarlo de la mejor manera posible.

Gracias.


Gracias, Albada. A mí me gusta mucho tu segunda frase.

Un abrazo y muy buena tarde para ti también.


Yo estoy segura, Marisa, de que sabrás sacar buen provecho personal de tu viaje. ¡Con lo bien que lees! ;)

Gracias. Abrazos y suerte para ti también.

Unknown dijo...

"Fantástica^y acertada, en todos los sentidos, introducción a la lectura de esta obra que ¿seguro? leeremos.Mejor cuanto antes por si...

R's Rue dijo...

Beautiful.

Conxita C. dijo...

Buena la propuesta y me gusta sobre todo por ese saber encontrar algo positivo en tiempos tan complicados. Es bueno sobreponerse a estos días extraños y de tanto temor, aparcar a un lado los miedos y qué mejor que hacerlo con lecturas que nos lleven a cualquier parte o a un viaje interior.
Un abrazo

José A. García dijo...

Es una pena la decadencia que se percibe en aquellos que más deberían sentir placer por usar su imaginación...

Saludos,

J.

Ángeles dijo...


Muchas gracias, Unknown.
Espero que sí, que la leas, porque es muy amena, amable y breve. Y dicen que lo bueno, si breve...
Que vaya todo muy bien.


Thank you, R's Rue.
Best wishes.


Eso es, Conxita, ya que no podemos escapar a la situación, al menos mantengamos alto el ánimo y el espíritu. Y, como bien dices, la lectura es muy buena para eso, y una forma excelente de viajar, a donde sea.

Gracias, un abrazo, y mis mejores deseos.


Es verdad, José A., la imaginación se atrofia de no usarla, y temo que eso estaba pasando realmente. Quién sabe, quizá estas circunstancias actuales sirvan para remediar eso.

Un saludo.

Beauséant dijo...

No lo conocía, como de costumbre me llevo de aquí una buena referencia :)

Como apuntaban por ahí arriba el problema no es la reclusión, te acabas haciendo a ella y, en función de las circunstancias puede ser hasta agradable... lo complicado es el mundo que encontraremos al salir porque da la sensación de que muchas cosas cambiarán. Y cuando las cosas cambian para la infantería, para los de abajo, no suele ser para bien...

JuanRa Diablo dijo...

Precisamente he leído estos días un libro sobre mindfulness que entre otras muchas cosas habla de lo apasionante que puede resultar observar lo que nos rodea con detenimiento, analizándolo al detalle, como si fuera la primera vez que lo vemos, y sintiéramos la misma curiosidad que tiene un niño cuando explora lo desconocido.

Y ahora pienso que probablemente hay mucho de mindfulness y de necesidad de introspección en este ensayo de Xavier de Maistre.

PD. ¡Feliz confinamiento a todos!

MJ dijo...

Gracias por la recomendación literaria. Pero estoy tan intranquila que no puedo concentrarme en las lecturas que intento. Sé que a otras personas les ocurre lo mismo, pero otros muchos justo lo contrario.
No puedo evitar pensar como Macondo, el confinamiento es relativamente fácil si todo estuviera bien fuera. Y, además, no dejo de preocuparme por aquellos que quisieran seguir el "yo me quedo en casa" pero tienen que salir obligatoriamente a trabajar y exponerse al peligro...
Gracias por tus buenos deseos.
¡Mucho ánimo y salud para todos los compañeros de esta tertulia"!

TORO SALVAJE dijo...

Nadie imaginaba algo así y sin embargo...
Me apena por lo que dejamos a los que vienen detrás.
No tenemos perdón.
Un planeta destrozado...

Ángeles dijo...


Yo también creo,Beauséant, que después de esto van a cambiar muchas cosas, pero tengo la esperanza de que esos cambios sean, al menos algunos, para mejor y para todo el mundo.

Aunque al mismo tiempo no puedo evitar el temor de que, una vez se nos pase el tremendo susto, volvamos a lo mismo, a la insolidaridad, a la incomunicación, a vivir sin visión de futuro, a la locura de los beneficios económicos por encima de todo...

En fin, me debato entre esos dos extremos, pero en general no puedo evitar mantener esa esperanza, aunque sólo sea por una cuestión de supervivencia psicológica, de "un mundo mejor".

Me alegro de que te haya parecido interesante la referencia. Gracias :)


Pues tienes razón, JuanRa, en que la actitud del protagonista de este libro puede verse como un ejercicio de mindfulness. Recordarás que hace poco te decía que yo estaba leyendo "un libro de mindfulness del siglo XIX", refiriéndome a El arte de ser feliz de Schopenhauer.

Y sin duda, no estaría nada mal que una de las consecuencias de este confinamiento global fuera el desarrollo de una mayor capacidad de introspección, de apreciación de lo mucho de valioso que hay en la vida sencilla y serena, de capacidad para relativizar, de recuperación de valores olvidados...

Gracias.


Sí, MJ, a mí también me han comentado varias personas que no pueden concentrarse en la lectura, y lo entiendo. Cuando el ánimo está muy alterado es muy difícil concentrarse en tareas del intelecto. A mí también me está costando más concentrarme en el trabajo estos días, y eso que, por la naturaleza de mi trabajo, estoy precisamente habituada a la "reclusión doméstica". Pero, claro, es imposible abstraerse de las circunstancias.

Me alegro de que te haya gustado la sugerencia literaria.
Gracias a ti, ánimo, y reitero mis buenos deseos para todos.


No, Toro, ya verás como el planeta en sí (otra cosa son sus habitantes) va a salir beneficiado de esto. Por lo pronto, el cielo, el mar, los animales y las plantas están descansando de humos, de basuras, de gases, de ruido, y de todos los daños que ahora no le estamos causando.

Gracias, y me alegro de tu regreso.

RECOMENZAR dijo...

Los de arriba los que manejan al mundo y quieren lograr manejarlo por completo Te leo y sonrío.Si parecemos el final del mundo Gente con pánicos supermercados vacíos. miedos a una gripe que mata o nos matamos mejor dicho por una gripe

Ángeles dijo...

Gracias por tu comentario,Recomenzar, y me alegro de que sonrías, por el motivo que sea.
Ánimo.

Anónimo dijo...

Creo que, al menos, es la segunda vez que alguien me hablaba de este libro. Así que, lo he comprado y acabo de terminarlo. Me ha parecido un libro curioso, a ratos gracioso y de lectura fácil y amena. Dejo el artículo de VM sobre él (Ángeles, seguro que ya lo habrás leído, pero lo dejo para el resto de amigos): https://elpais.com/diario/2010/01/02/babelia/1262394757_850215.html

También he leído la segunda parte Expedición nocturna alrededor de mi cuarto (puede leerse en http://www.cervantesvirtual.com/).

Respecto a la situación actual, imagino que los primeros días/semanas después de que pase esto (esperemos que sea pronto) todos miraremos la vida con otros ojos, pondremos las adversidades y alegrías en perspectiva y saboreamos más la vida. Pero me temo que, conforme vayan pasando los días, la rutina nos irá devorando y volveremos a nuestro antiguo yo, al que éramos antes del coronavirus, y la sociedad no habrá cambiado (aprendido) algo de este desastre.

Ángeles, muchas gracias por la entrada.

Mucho ánimo a todos y buenas lecturas

Ángeles dijo...

Javier, me alegro mucho de que sintieras interés y hayas leído el libro y que de camino te hayas encontrado con esa especie de "secuela nocturna". Gracias por el enlace.

Gracias también por el artículo de mi admirado Vila-Matas, de quien ahora estoy terminando precisamente Esa bruma insensata.

Y respecto a la situación actual, ya ves que tu idea coincide con lo que le comenté más arriba a Beauséant, es una de mis "opciones de pensamiento".

Muchas gracias por tu comentario y tus buenos deseos. Igualmente para ti.