En estos días Juguetes del viento cumple diez
años.
Tal vez tendría que decir que no me
parece posible, que no lo hubiera imaginado, etc. Pero lo cierto es que no me
sorprende, porque este blog, creo que ya lo he dicho alguna vez, se
convirtió muy pronto en parte natural de mi vida cotidiana y de mi persona.
Sin embargo, a pesar de esto, he de decir que durante los últimos meses he
pensado en varias ocasiones que quizá fuera hora de dejarlo. Y es que tenía la sensación de haber perdido, como el clásico, "la capacidad de pensar y hablar coherentemente sobre ninguna cosa".
Supongo que esto ha sido una especie
de resfriado anímico, causado por la falta de tiempo y el cansancio mental, que me ha tenido temporalmente acobardada. Pero como dijo el
filósofo, “una mala tarde la tiene cualquiera”, y aunque no sé si podré pensar y escribir con coherencia, al menos tengo ganas de intentarlo.
Además, cuando comenté con un par de amigos, por
separado, esta idea de dejar el blog, los dos tuvieron reacciones semejantes al
respecto, con palabras muy sabias que venían a decir, más o menos, “déjate de
tonterías y ponte a escribir”.
Alentador, sin duda.
Bromas aparte, lo más alentador, y lo más emocionante, de todo lo relacionado con este blog es el hecho de que haya personas que me acompañan desde el principio,
desde las primeras entradas; y que haya otras que lleven ya varios años viniendo a leer
y a dejarme sus opiniones; y que sigan llegando de
vez en cuando lectores nuevos, algunos de los cuales se convierten en habituales, para enorme
satisfacción mía, o que se añaden al lindo mosaico de los seguidores.
Aunque no es la cantidad lo que me importa, ya lo saben
ustedes porque siempre lo digo: es la calidad, humana e intelectual, de los
lectores de Juguetes del viento lo que yo más aprecio y valoro.
En fin, el caso es que poquito a poco hemos llegado al
décimo aniblogsario, y como esto es algo que, aunque no me parezca
raro, sí lo considero digno de celebración, he pensado que para ello, además de
seguir escribiendo nuevas entradas, me gustaría volver a publicar de vez en
cuando algunas de las que han ido apareciendo en el blog a lo largo de todo
este tiempo. No en la barra lateral, donde tenemos el gadget “Hoy
recordamos” desde el octavo aniversario, sino aquí, en
primera línea de blog, esperando, por supuesto, que a quienes me acompañan desde
hace más tiempo les apetezca recordar entradas que quizá en su momento les
gustaron; y que a quienes me acompañan desde hace menos les agrade conocer
algunos de los textos que han ido conformando la historia de Juguetes del
viento.
Y como siempre, lo más importante es expresarles una vez
más mi mayor agradecimiento a todos los lectores del blog. Porque ustedes
inspiran, divierten, enseñan. Y porque es una alegría y una emoción verlos llegar cada vez con sus palabras y sus ideas, siempre generosas, amables e interesantes.
Y por esto, ya lo saben, yo los llevo a todos en el
corazón.











