domingo, 18 de septiembre de 2016

El juego de la abadesa. Segunda parte


En la entrada anterior, como recordarán ustedes,  planteamos un divertimento lingüístico basado en la lingua ignota creada por Hildegarde von Bingen en el siglo XII.
El juego consistía en que ustedes inventasen una o dos palabras cada uno, a las que yo atribuiría un significado determinado. Después elaboraría un texto en español en el que integraría esas palabras inventadas, en sustitución de otras tantas de nuestro idioma.

old manuscriptTodos ustedes han colaborado con dos palabras, de manera que, para mi satisfacción, me he encontrado con un vocabulario ignoto considerable. Además, no he podido resistir la tentación de inventar  un par de palabras yo también.
Y esto, el disponer de tanto vocabulario, me daba dos posibilidades: o hacer un texto breve en el que las palabras inventadas tuviesen mucha presencia, o uno largo en el que esas palabras estuviesen más repartidas y en un contexto más amplio, que daría más pistas para su interpretación.
No hace falta decir que la primera opción me ha parecido mucho más interesante y divertida.

También me resulta muy interesante observar las diferentes “personalidades” que tienen las palabras que han creado ustedes. Las hay que suenan delicadas, como alaisa, velverio o nuar; las hay que resultan divertidas o cómicas, como fufito, ñon o farfundio; otras suenan contundentes y decididas: entrequedente, orzaludo, glisenfauto… Incluso hay una que es claramente extraterrestre: fixp.

Por eso el texto que he elaborado ha adquirido, por fuerza,  esos matices tan diferentes, lo que le da, creo yo, una musicalidad extraña y atrayente.

Como verán enseguida, a la mayoría de las palabras que hemos inventado les he dado valor de sustantivo, de nombre común; pero hay también algunos verbos y adjetivos. Para los cambios de género y número y  la conjugación de los verbos he aplicado las reglas gramaticales del español, como Hildegarda aplicaba las del latín a sus palabras ignotas.

Una vez tengamos las versiones que ustedes elaboren, publicaré una nueva entrada con el texto original, para que puedan ustedes mismos comprobar las diferencias y similitudes entre éste y sus propuestas, y cuánto se parecen o se diferencian sus propuestas entre sí.

Ésta es la lista de participantes con las palabras que ha inventado cada uno (entre paréntesis, en su caso, la categoría gramatical señalada por el participante):

Sara: ledomé, sagéter                                                        Soros:  ñon, fixp
Guille: virallama, nuar                                                      Marisa: mensabida, alzamando
Macondo: orene, alopama                                               MJ: hildeñada, pasator
*entangled*: limalante, espudiar (sust. y verbo)       Holden: fufito, orzaludo    
JuanRa: velverio, tolicuapas                                           Rick: grosmio, farfundio  
Conxita: alaisa, milani                                                Manuela:entrequedente, apasconar (adj. 
Anónimo: bertillo, ospanzo (adjetivos)                   y verbo) 
Carlos: areupima, glisenfauto                                   Ángeles: alonia, malia                                                                                                           
Y éste es el texto:
           
"Una mañana

Las alonias amarillas bailan despacio delante del limalante abierto. La nuar de la mañana se filtra por ellas de manera  que más que amarillas parecen doradas.
La brisa, lenta y milani, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las alonias se separan del limalante lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el velverio ospanzo y luminoso, y la mensabida del limalante. Y las tolicuapas que colgué ahí hace menos de un fixp ahora tienen virallamas amarillas y blancas. Y las virallamas, el limalante, el velverio y las alonias me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la nuar me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre ñon, en la pasator.
Unos  orenes  bertillos  juegan con un fufito. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus grosmios, que apasconan en el farfundio con alzamando entrequedente.

También escucho el negro orzaludo de las gaviotas y el blanco gorjeo de las areupimas.
Y una malia se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa. 
Un glisenfauto espudia a lo lejos, y un sagéter pasa despacio. Las alopamas de la hildeñada  dan la hora, y el glisenfauto vuelve a espudiar.

Mi ledomé, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las alaisas.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo." 

***

Ahora pasen, si son tan amables, al saloncito de los comentarios para dejar su traducción del texto y todo lo que deseen comentar.
Espero que lo pasen ustedes tan bien como lo he pasado yo jugando con sus palabras.
Muchas gracias. 


Leonardo Da Vinci manuscript



24 comentarios:

Sara dijo...

Uf, Ángeles, qué maravilloso laberinto, qué doloroso placer esto de hacer de Hildegarda, porque lo he pasado chupi; pero vaya si me ha costado trabajo hallar esto:

Una mañana

Las hojas amarillas bailan despacio delante del mirador abierto. La luz de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.
La brisa, lenta y cálida, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las hojas se separan del mirador lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el sol brillante y luminoso, y la barandilla del mirador. Y las enredaderas que colgué ahí hace menos de un mes ahora tienen flores amarillas y blancas. Y las flores, el mirador, el sol y las hojas me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la luz parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre fuera, en la calle.
Unos pequeños niños juegan con un perrito. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus patines, que resuenan en el asfalto con ruido estridente.

También escucho el negro graznido de las gaviotas y el blanco gorjeo de las palomas.
Y una mujer se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un gato maulla a lo lejos, y un coche pasa despacio. Las campanas de la iglesia dan la hora, y el gato vuelve a maullar.

Mi cabeza, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las almohadas.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."


guille dijo...

Me encanta como "suena" tu texto de palabras inventadas.

Me tomare unos días para traducirlo... aunque la versión de Sara me parece genial.
Quizá solo cambie un par de palabras.

Dame tiempo, voy a estar tres días a otros agradables menesteres.

Ángeles dijo...

Muchgas gracias, Sara,me alegra mucho que te hayas divertido dolorosamente :D
Tu versión es muy bonita. Ya veremos cuánto se aproxima o se separa de la mía. Pero sólo como curiosidad interesante, porque lo importante no es acercarse más o menos al original, sino que las versiones que hagais tengan coherencia propia. Y la tuya la tiene, por supuesto.

Besos.


Qué bien, Guille, me encanta que te guste cómo suena el texto.
Tómate el tiempo que necesites, claro, y espero que esos tres días lo pases muy bien :)

Macondo dijo...

Me gusta mucho tu texto y la interpretación de Sara. La veo tan adecuada que no sé hasta qué punto sabría abstraerme para hacer una propia.

*entangled* dijo...

"Una mañana

Las *cortinas* amarillas bailan despacio delante del *balcón* abierto. La *luz* de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas. La brisa, lenta y *suave*, hace que se ricen, se ondulen y se eleven un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las *cortinas* se separan del *balcón* lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el *horizonte* *lejano* y luminoso, y la *barandilla* del *balcón*. Y las *macetas* que colgué ahí hace menos de un *mes* ahora tienen *flores* amarillas y blancas.
Y las *flores*, el *balcón*, el *horizonte* y las *cortinas* me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la *luz* me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre *fuera*, en la *galería*

Unos *críos* *pequeños* juegan con un *balón*. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus *patinetes*, que *resuenan* en el *exterior* con *sonora* *algarabÍa*.

También escucho el negro *graznido* de las gaviotas y el blanco gorjeo de las *alondras*.

Y una *chica* se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.

Un *Perro* *ladra* a lo lejos, y un *ciclista* pasa despacio. Las *campanas* de la *torre* dan la hora, y el *Perro* vuelve a *ladrar*.

Mi *libro*, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las *estanterías*.

Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

Ángeles dijo...

Gracias, Macondo, qué bien que te guste el texto.
La interpretación de Sara es muy adecuada, en efecto, pero es sólo una de las posibles e igualmente adecuadas.

Espero que te animes a intentar la tuya.

*entangled*, muchas gracias por tu versión, que tiene algunos detalles concretos que me gustan mucho.

Rick dijo...

Me parece que casi todos vamos a coincidir en una buena parte de las interpretaciones, porque la historia te va guiando:


"Una mañana

Las cortinas amarillas bailan despacio delante del balcón abierto. La luz de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas. La brisa, lenta y vaporosa, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las cortinas se separan del balcón lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el sol radiante y luminoso, y la barandilla del balcón. Y las macetas que colgué ahí hace menos de un mes tienen flores amarillas y blancas. Y las flores, el balcón, el sol y las cortinas me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la luz me parecen seres vivos, y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre abajo, en la calle.
Unos niños alborotadores juegan con un balón. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus patines, que resuenan en el pavimento con estruendo sordo.

También escucho el negro graznido de las gaviotas y el blanco gorjeo de las palomas.
Y una mujer se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un perro ladra a lo lejos, y un autobús pasa despacio. Las campanas de la iglesia dan la hora, y el perro vuelve a ladrar.

Mi diario, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las sábanas.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

MJ dijo...

Me gusta muchísimo el texto :-) Es precioso. Y con las nuevas palabras suena muy bien.
Yo también creo que vamos a coincidir bastante porque es verdad que el texto te va guiando. La versión de Sara es muy bonita, yo solo cambiaría unas pocas palabras. Creo que mi versión se parecerá bastante a la de entangled porque el significado que le ha dado es lo que yo me estaba imaginando mientras leía tu preciosa descripción. Cuando me ponga con el ordenador te escribo mi versión, que desde el móvil es muy difícil eso de copiar.

*entangled* dijo...

Te advierto que la versión que te he enviado es la light. He escrito otra versión hardcore que contiene frases como:

"Y una *hiena* se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa."

Todos parecen pensar que la que se ríe es una mujer, pero digo yo ¿por qué no una hiena? Unos cuantos cambios y se convierte en un cuento de terror, o al menos, surrealista.

Si se permitiera enviar más de una versión…

Conxita Casamitjana dijo...

Ángeles, me ha gustado mucho tu relato con esas palabras nuevas y me ha divertido el ejercicio propuesto pero... buff me ha costado un poco.
Estoy con los compañeros en que probablemente vamos a coincidir bastante porque tu texto va guiando.
Me han gustado las propuestas que he leído de Sara, de Rick y mi doble admiración para Entangled, no una, ¡¡¡dos versiones!!! fantástico.

Aquí dejo mi propuesta.

Una mañana...
Las amarillas bailan despacio delante del abierto. La de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.

La brisa, lenta y , hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las se separan del lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el y luminoso, y la del . Y las que colgué ahí hace menos de un ahora tienen amarillas y blancas. Y las , el , el y las me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre en la .
Unos juegan con un . Otros mayores se deslizan y hacen cabriolas con sus que en el con .

También escucho el negro de las gaviotas y el blanco gorgojeo de las .
Y una se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un ronronea a lo lejos y un pasa despacio. Las de la dan la hora y el vuelve a .

Mi , con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las .
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

Saludos de tarde de martes.

Conxita Casamitjana dijo...

Lo siento Ángeles porque he intentado que saliera con las negritas y al final se han eliminado palabras, y tampoco puedo borrar el comentario así que lo repito en mayúsculas.

Una mañana...
Las MARIPOSAS amarillas bailan despacio delante del PRADO abierto. La LUZ de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.

La brisa, lenta y SUAVE, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las MARIPOSAS se separan del PRADO lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el JAZMÍN AROMÁTICO y luminoso, y la FRESCURA del PRADO. Y las FLORES que colgué ahí hace menos de un MES ahora tienen YEMAS amarillas y blancas. Y las FLORES, el PRADO, el JAZMÍN y las MARIPOSAS me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la LUZ me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre FUERA en la LEJANÍA.
Unos NIÑOS DIVERTIDOS juegan con un BALÓN. Otros mayores se deslizan y hacen cabriolas con sus BICICLETAS que CHIRRÍAN en el SILENCIO con RUIDOS MECÁNICOS.

También escucho el negro GRAZNIDO de las gaviotas y el blanco gorgojeo de las GOLONDRINAS.
Y una CHICA se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un COCHE RONRONEA a lo lejos y un PEREGRINO pasa despacio. Las CAMPANAS de la TORRE dan la hora y el COCHE vuelve a RONRONEAR.

Mi CUADERNO, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las SÁBANAS.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

Espero que esta vez sin incidentes.
Saludoos

MJ dijo...

Aquí está mi versión vintage:


"Una mañana

Las cortinas amarillas bailan despacio delante del balcón abierto. La luz de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.
La brisa, lenta y suave, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las cortinas se separan del balcón lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el sol radiante y luminoso, y la balaustrada del balcón. Y las macetas que colgué ahí hace menos de un mes ahora tienen margaritas amarillas y blancas. Y las margaritas, el balcón, el sol y las cortinas me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la luz me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre afuera, en la calle.
Unos niños pequeños juegan con un balón. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus bicicletas, que resuenan en el empedrado con ruido estridente.

También escucho el negro graznido de las gaviotas y el blanco gorjeo de las alondras.
Y una muchacha se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un perro ladra a lo lejos, y un tranvía pasa despacio. Las campanas de la torre dan la hora, y el perro vuelve a ladrar.

Mi diario, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las sábanas.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

JuanRa Diablo dijo...

No he querido leer a mis compañeros juguetistas para que no me influyan. Esto ha sido complicadillo a veces, pero muy divertido.

Esta es mi traducción (para la editorial Farfullo)

"Una mañana

Las alonias CORTINAS amarillas bailan despacio delante del limalante VENTANAL abierto. La nuar LUZ de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.
La brisa, lenta y milani CÁLIDA, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las alonias CORTINAS se separan del limalante VENTANAL lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el velverio JARDIN ospanzo COLORIDO y luminoso, y la mensabida del limalante. Y las tolicuapas MACETAS que colgué ahí hace menos de un fixp MES ahora tienen virallamas HOJAS amarillas y blancas. Y las virallamas HOJAS, el limalante VENTANAL, el velverio JARDIN y las alonias CORTINAS me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la nuar LUZ me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre ñon HOY, en la pasator CALLE
Unos orenes NIÑOS bertillos PEQUEÑOS juegan con un fufito BALÓN. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus grosmios PATINES, que apasconan GOLPEAN en el farfundio SUELO con alzamando SONIDO entrequedente FUERTE.

También escucho el negro orzaludo CANTAR de las gaviotas y el blanco gorjeo de las areupimas ALONDRAS.
Y una malia MUJER se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un glisenfauto PERRO espudia LADRA a lo lejos, y un sagéter COCHE pasa despacio. Las alopamas CAMPANADAS de la hildeñada IGLESIA dan la hora, y el glisenfauto PERRO vuelve a espudiar. LADRAR

Mi ledomé, DIARIO con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las alaisas SÁBANAS.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."



Ángeles dijo...

Es lo que yo esperaba, Rick, que las palabras os llevasen de la mano :)
Muchas gracias por tu versión, de la que me han sorprendido (positivamente) algunas palabras.


Muchas gracias, MJ, me alegra mucho que te guste el texto. Y tu “versión vintage” tambien me gusta :)


*entangled*, claro que se permite: quiero ver esa versión hardcore ya, por favor.
Me encanta que se te haya ocurrido eso, porque a mí también se me ocurrió que la escena podría tener una continuación de otro estilo a partir de ese “parece” del final.
Gracias!

*entangled* dijo...

Ya sé que no es la versión más bonita, pero es consistente y eso es todo lo que pedimos los científicos. Tú lo has querido :)

"Una mañana

Las *llamas* amarillas bailan despacio delante del *ataúd* abierto. La *bruma* de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas. La brisa, lenta y *mortecina*, hace que se ricen, se ondulen y se eleven un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las *llamas* se separan del *ataud* lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el *incendio* *rugiente* y luminoso, y la *tapa* del *ataúd*. Y las *vísceras* que colgué ahí hace menos de un *siglo* ahora tienen *secreciones* amarillas y blancas. Y las *secreciones*, el *ataud*, el *incendio* y las *llamas* me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la *bruma* me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre *abajo*, en la *cripta*.

Unos *demonios* *informes* juegan con un *esqueleto*. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus *garras*, que *crujen* en el *pozo* con *horrible* *sonido*.

También escucho el negro *griterío* de las gaviotas y el blanco gorjeo de las *lechuzas*.

Y una *hiena* se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.

Un *fantasma* *aulla* a lo lejos, y un *murciélago* pasa despacio. Las *canciones* de la *bestia* dan la hora, y el *fantasma* vuelve a *aullar*.

Mi *cráneo*, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las *cenizas*.

Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

guille dijo...

Las cortinas amarillas bailan despacio delante del mirador abierto. La luz de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.
La brisa, lenta y cálida, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las hojas se separan del mirador lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el sol brillante y luminoso, y la barandilla del mirador. Y las enredaderas que colgué ahí hace menos de un mes ahora tienen flores amarillas y blancas. Y las flores, el mirador, el sol y las hojas me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la luz parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre fuera, en la calle.
Unos pequeños niños juegan con un balón. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus patines, que resuenan en el asfalto con ruido estridente.

También escucho el negro graznido de las gaviotas y el blanco gorjeo de las palomas.
Y una mujer se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un perro ladra a lo lejos, y un coche pasa despacio. Las campanas de la iglesia dan la hora, y el perro vuelve a ladrar.
Mi portatil, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las almohadas.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo.



por cierto, no podían faltar fantasmas en un relato tuyo.

Ángeles dijo...

Conxita, muchas gracias por tu versión, que me ha sorprendido bastante, y por las molestias que te has tomado por culpa de los caprichos de Blogger ;)


JuanRa, la Editorial Farfullo, que por cierto tiene un nombre genial, no tiene que estar muy contenta contigo, porque te has comido una palabra, jeje.
Me alegro de que te haya resultado divertido. Bueno, también me alegro de que te haya resultado complicadillo, la verdad, porque ponerle las cosas complicadas al diablo tiene su mérito :D


*entangled*, muchas gracias por esta segunda versión.
Me encanta, de verdad, no sólo porque tiene plena coherencia interna, en efecto, sino porque es bellamente macabra y numinosa.
Y además tiene unas cursivas estupendas al final ;)
(aunque no sé si mis fantasmas y tu *fantasma* se llevarían del todo bien…)


Gracias por tu colaboración, Guille.
Ya ves, es que un relato sin fantasmas es como un jadín sin flores :D

Sara dijo...

Flipaaando, me he quedado flipaaando con la segunda versión de entangled. ¡¡¡Qué maravilla!!! Mi enhorabuena más rotunda y entusiasta.

JuanRa Diablo dijo...

¿Y qué será esa mensabida que tiene mi ventanal? Jo, por una palabra no me van a contratar los de la Editorial Farfullo.

Y es que al final no será un ventanal, pero yo ahora no cambio ni una coma, PORRAS.
Por decir algo con un minimo sentido diré: AMPLITUD

PD. ¡¡La segunda traducción de *entangled* es tan maravillosamente diabólica que debería robársela y hacerla mía!!

Soros dijo...

No he leído los demás comentarios para no recibir ideas. Así que ahí va mi versión:
"Las cortinas amarillas bailan despacio delante del balcón abierto. La luz de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.
La brisa lenta y suave, hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.
De vez en cuando las cortinas se separan del balcón lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el espacio abierto y luminoso, y la baranda del balcón. Las macetas que colgué allí hace menos de un mes ahora tienen hojas amarillas y blancas. Y las hojas, el balcón, el espacio y las cortinas me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la luz me parecen seres vivos y la brisa su respiración.
Sin levantarme puedo saber lo que ocurre ahora, en la calle.
Unos niños pequeños juegan con un triciclo. Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus patines, que llenan el ambiente con creciente traqueteo.
También escucho el negro graznido de las gaviotas y el blanco gorjeo de las palomas.
Y una mujer se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un perro ladra a lo lejos, y un gato pasa despacio. Las campanadas de la torre dan la hora y el perro vuelve a ladrar.
Mi libro, con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las sábanas.
Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."
Saludos.

Ángeles dijo...


JuanRa, gracias por venir a completar la pieza que te faltaba. Ya veremos qué dicen en la Editorial Farfullo :D

PD: la traducción de entangled es, en efecto, genial, pero si se la robas se va a notar mucho, eh? :D


Has hecho bien, Soros, así es más divertido aún comprobar luego las similitudes y semejanzas.
Muchas gracias por participar.
Saludos.

Holden dijo...

¡Yo creo que te has acercado mucho con fufito! xD En cambio con orzaludo... mmmm, esa era complicada jajaja (Te he dejado en el anterior post las deficiones más concretas)

Las alonias (tipo de pajario) amarillas bailan despacio delante del limalante (relieve geográfico cercano al mar) abierto. La nuar (bruma) de la mañana se filtra por ellas de manera que más que amarillas parecen doradas.
La brisa, lenta y milani (cariñosa), hace que se ricen, se ondulen y se levanten un poco, como tímidos fantasmas que quisieran entrar en mi habitación.

De vez en cuando las alonias (pajarito) se separan del limalante (relieve) lo suficiente como para que yo pueda ver, desde la cama, el velverio (el conjunto de todo el velamen de un navío) ospanzo (arrogante) y luminoso, y la mensabida (área del limalante en contacto con el agua) del limalante. Y las tolicuapas (prenda típica de aborígenes de por ahí) que colgué ahí hace menos de un fixp (la décima parte de un cuarto de segundo) ahora tienen virallamas (reflejos como llamas) amarillas y blancas. Y las virallamas, el limalante, el velverio y las alonias me parecen la vida misma. El color, el movimiento y la nuar me parecen seres vivos y la brisa su respiración.

Sin levantarme puedo saber lo que ocurre ñon (de imprevisto) , en la pasator (en las heras).

Unos orenes (jóvenes) bertillos (chiquillos) juegan con un fufito (perrito muy peluchón, como un pompón). Otros, mayores, se deslizan y hacen cabriolas con sus grosmios (juguete típico de adolescentes con el que todos suelen terminar magullados), que apasconan (entrechocan) en el farfundio (maraña producida cuando se juega con muchos grosmios) con alzamando (ruido escandaloso) entrequedente (molesto).

También escucho el negro orzaludo (delicioso, sabe a carne) de las gaviotas y el blanco gorjeo (vaivén) de las areupimas (aves que gustan de dejarse mecer por las olas).
Y una malia (vieja) se ríe, y quizás a su lado va un hombre satisfecho por esa risa.
Un glisenfauto (tipo que quiere aparentar conocimientos) espudia (investiga) a lo lejos, y un sagéter (rara ave que se creía extinta) pasa despacio. Las alopamas (El último tipo de ave de este peculiar paisaje que tiene la fea costumbre de cacarear cada 43 minutos exactamente) de la hildeñada (área rocosa que linda con el limalante) dan la hora, y el glisenfauto vuelve a espudiar.

Mi ledomé (conciencia), con las palabras por ahora calladas, reposa sobre las alaisas (apacible tranquilidad que uno recibe cuando mira un bello paisaje. En especial si hay muchas aves y/o ardillas.

Todo parece tranquilo en esta mañana amarilla de domingo."

Ángeles dijo...

Holden, tu versión es absolutamente sorprendente y lisérgica :D

Te has saltado a la vikinga las pautas del juego y en vez de atribuir un significado a cada palabra, has creado conceptos y definiciones. En realidad, has creado un universo entero, con su geografía, su fauna, su sistema de medida del tiempo y su todo.

Impresionante, really. Y muy divertida.

Muchas gracias por jugar :)

Holden dijo...

I´m special. Como Ralph, ya sabes xD