lunes, 15 de junio de 2009

Los títulos de las películas, III

(viene de aquí)

En los casos anteriores, los títulos españoles son buenos y parecen necesarios. Pero también hay películas con las que ocurre todo lo contrario. Hay una de Kenneth Brannagh titulada Dead Again, que es fácil de traducir y perfectamente adaptable a nuestro idioma ("muerto otra vez","morir de nuevo", o cualquier variación sobre esta idea). Pero le pusieron el absurdo título de Morir todavía. Seguramente el 'titulador' pensó que estaba marcando un hito en la historia de la creatividad, pero lo que consiguió fue una frase absurda, una expresión incoherente, gramaticalmente incorrecta y que no significa nada ni tiene valor poético, ni nada de nada. Es probablemente el título más innecesario que se pueda encontrar.

A mi modesto entender, tampoco era necesario 'reconstruir' el título de Spellbound, la famosa película de Hitchcock que aquí conocemos como Recuerda. Yo creo que no hubiera estado nada mal traducir simplemente "Hechizado", que suena bien, es sugerente y tiene misterio, al margen de que Recuerda sea un buen título también.

¿Y por qué Sonrisas y lágrimas se tituló así, cuando podría haber sido perfectamente fiel al original -The Sound of Music- y llamarse "El sonido de la música"? ¿Es que no es un título sobradamente musical, sonoro y reflejo perfecto del espíritu del film?

Y con otras más moderna y recientes pasa lo mismo. Por ejemplo, Haunt Party se puede traducir perfectamente como "partida de caza", que tiene garra, es igual que el original, remite a la trama, y suena comercial. Pero la han titulado La sombra del cazador.
Lo mismo ocurre con Cuatro vidas, cuyo título original es The Air I Breath, que en español queda tan bonito como "el aire que respiro". A mí lo de "Cuatro vidas" me parece gratuito y además mucho menos atractivo.

Pero donde la cosa se pone como para llevarse las manos a la cabeza es en las comedias y comedietas de grosor diverso. En estos casos, los títulos que les ponen aquí no sólo tienen poco o nada que ver con el original, sino que son de una vulgaridad notable. Unos ejemplos recientes:

-Step Brothers ("hermanastros") se convierte en Hermanos por pelotas.
-Meet Dave ("éste es Dave", o "les presento a Dave"), es "Atrapado en un pirado".
-Forgetting Sarah Marshall ("olvidando/olvidar a Sarah Marshall"), se titula en español Paso de ti.
-St. Trinian's ("las alumnas -o las estudiantes, o las chicas- de Saint Trinian") la titulan Supercañeras. El internado puede ser una fiesta.
-The Hangover ("la resaca") se titula aquí Resacón en Las Vegas.
-The Love Guru ("el gurú del amor") se tranforma en El gurú del buen rollo.
-Dance Movie. Vale, "película de baile" no parece un título, sino una definición, pero ponerle Despatarre en la pista tiene delito. ¿Es que no había un término medio?
-Y a la pobre Wild Child ("niña rebelde"), le han puesto Megapetarda (!)
-Para terminar, una que ya venía cargadita de por sí: Angus, Thongs and Perfect Snogging ("Angus, tangas y besuqueo total", más o menos), que aquí se convierte en Mi gato Angus, el primer morreo y el plasta de mi padre (!!!).

Pero, ¿quién se encarga de esto? Y sobre todo ¿qué concepto tiene de los espectadores? Parece, viendo estos títulos, que la consigna sea exagerar la nota, poner vulgaridad donde no la había y aumentar la dosis donde ya la hubiera.
No puedo ni quiero imaginar qué habrían hecho los 'tituladores' de hoy día con títulos como Some like it hot, Monkey Business, It happened One Night (Sucedió una noche)...


(Más películas aquí)

5 comentarios:

Soros dijo...

No será, tal vez, que lo que buscan con los títulos sea principlamente vender mejor la película.
No sé si te habrá pasado, pero, a veces, uno encuentra libros con unos títulos soberbios, sumamente sugerentes y hasta poéticos en unas portadas tentadoras. Luego la historia que el libro oculta en su tripa de letras es de lo más normal y desmerece de las pretensiones de la portada. Y es que llamar la atención es vender. Creo.
Saludos.

Ángeles de los Santos dijo...

Gracias, Soros. Efectivamente,yo creo también que todo se reduce a eso, a vender, a captar nuestra atención.Pero me pregunto si algunos de esos títulos que pretenden ser más atractivos, lo son realmente. Y por eso también me pregunto qué concepto tienen del espectador si piensan que 'Megapetarda' le va a resultar más atractivo que 'Niña rebelde', por ejemplo.

Anónimo dijo...

Es bien cierto lo que decís los dos.
De todos es sabido que el recurso a lo soez y lo chabacano en todas sus formas y maneras, en este país, "vende" más que lo estético o glamouroso en su más pura esencia.
Sara.

Ramón dijo...

Una pequeña contribución con dos ejemplos de adaptación de título desafortunada:

Rosemarys Baby aquí se tradujo como "La semilla del diablo" El título español dejaba claro algo que en la película no se sabe hasta bien avanzado el metraje. El mismo título era un spoiler como la copa de un pino.

Y Ice Princess en España se llamó "soñando soñando... triunfé patinando" Sin comentarios...

Ángeles dijo...

Gracias, Ramón. Sí, el límite entre sugerir y caer en el spoiler es ciertamente tenue, y en eso también interviene la pericia del titulador.

Y gracias por el título ripioso. Es una joya.