sábado, 13 de junio de 2009

Los títulos de las películas, II


(viene de aquí)
Un caso curioso es el de Monkey Business, ya que hay dos películas que se titulan así: una de los Hermanos Marx, de 1931, y otra de Cary Grant, de 1952.
En español, la de los Hermanos Marx es Pistoleros de agua dulce. La de Cary Grant, Me siento rejuvenecer.

“Monkey business” significa ‘travesura’, ‘gamberrada’, pero también se usa para referirse a una actividad absurda, una pérdida de tiempo.
En el caso de los Hermanos Marx, cualquiera de sus películas podría llevar ese título, porque a absurdos y traviesos no les gana nadie. Y Pistoleros de agua dulce es un título muy acorde tanto con la historia que cuenta la película como con ese humor díscolo y limpio de los maravillosos Marx.
Y en el caso de Me siento rejuvenecer, el título original adquiere además un doble significado, el figurado y el literal. Es un juego de palabras que se refiere al argumento de la película. Porque “monkey business” significa literalmente “asunto de monos”. Y resulta que aquí Cary Grant es un científico estrafalario que anda buscando el elixir de la eterna juventud, y mira por dónde, lo encuentra. Y como hay monos de por medio, en el laboratorio, el juego de palabras está servido, y lo que ya de por sí sería una historia divertidísima, se convierte en una película loca de remate. Y genial, por cierto.

Traducir el título sin más hubiera supuesto no sólo la pérdida inevitable del juego de palabras, sino que además “Asunto de monos” como título de película me parece que no tiene mucha gracia, ni suena bien, ni da idea de nada. En cambio, Me siento rejuvenecer me parece un título fantástico, gracioso, juguetón, que responde al propio espíritu de la película y que además da idea del argumento. Yo creo que en cuestión de títulos no se puede pedir más.

Siguiendo un poco más con los clásicos, hay otra comedia, aunque no loca sino romántica, de James Stewart titulada The Shop Around the Corner, para nosotros El bazar de las sorpresas. Quizá en esta ocasión el título español es demasiado imaginativo, porque, a mi entender, da una idea poco exacta de la historia. Pero sin duda es mucho más bonito, gracioso y mágico que el original (literalmente, “la tienda de la esquina”). De todas formas, lo que importa es que es otra película fantabulosa, y cuya influencia en la moderna Tienes un email es más que evidente.


Otros títulos clásicos y mitícos, que no son en absoluto traducción del original, pero suenan divinamente, son, por ejemplo:
-Solo ante el peligro, originalmente High Noon, que significa "mediodía". El título español sin duda resume perfectamente el argumento del film y además evoca claramente la romántica figura del héroe solitario. High Noon suena muy bien, en verdad, es breve y directo, y también se refiere al desarrollo de la película, con ese reloj implacable que va contando los minutos que faltan para la hora fatal. Pero como título en español, "Mediodía" no me parece gran cosa.
-Cuando ruge la marabunta, titulada en inglés The Naked Jungle ("la jungla amenazada"). Bueno, el título original, simplemente traducido no está nada mal, pero el español es colosal, sobrecogedor, porque lo de la marabunta da mucho miedo.
-Y qué decir de Centauros del desierto. A mí me parece uno de los mejores títulos de la historia, que habla de aventura, peligro, soledad, valentía... En comparación, el original, The searchers ("los buscadores") resulta un poco soso, ¿no?
-Para terminar, otro 'titulazo': Con la muerte en los talones. Nuevamente, la película sale ganando con el título español, que insinúa intriga, suspense, conspiraciones y peligros mil. El título original es muy sonoro (aunque parece que nadie sabe claramente a qué se refiere): North by Northwest; pero unas coordenadas geográficas (norte y nornoroeste) no transmiten ni la mitad de intríngulis que el nuestro, las cosas como son.


(Es probable que continúe)

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicho así, Ángeles, das motivos sobrados para sentirnos orgullosos de nuestro idioma. Por cierto, hablando de J. Stewart, ¿cómo se titula, en el original, "Me enamoré de una bruja"?
Sara.

Ángeles de los Santos dijo...

Bueno, Sara, orgullosos de nuestro idioma, siempre, como cada cual del suyo. Yo más bien diría orgullosos de los 'tituladores' que demostraban un ingenio notable.
En cuanto a tu pregunta, el título original de 'Me enamoré de una bruja' es 'Bell, Book and Candle' (campana, libro y vela), que son en la tradición anglosajona objetos mágicos, de la brujería y los hechizos. Las palabras 'Bell, Book and Candle' serían una especie de "abracadabra", un conjuro para espantar a los demonios, a los fantasmas, o para atraer a las fuerzas ocultas, vete tú a saber.

Anónimo dijo...

Me han encantado las 3 entradas que dedicas a los títulos de cine.
Efectivamente, "Tienes un E-mail" es una versión de "El Bazar de las sorpresas", cambiando algunos detalles que pretenden modernizar la historia. Pero también le hace homenajes a la historia del cine y de la literatura. Algunos pueden no llegar a entenderse, precisamente porque "El bazar de las sorpresas" no es el título original, sino "La Tienda de la Esquina". En "Tienes un e-mail" Tom Hans llama a Meg Ryan en varias ocasiones "la chica de la tienda de la esquina", en un tono más que cariñoso y como un guiño al espectador. Además es una de las frases que cierran la película con banda sonora de "El mago de Oz" incluida.
MJ

Ángeles de los Santos dijo...

Te veo muy fan de 'Tienes un email', MJ.

Gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

Vaya títulos -casi nobiliarios por lo enormes- que nos has traído. ¡Menudas películas! Y, efectivamente, con títulos grandiosos en nuestro idioma.
Es cierto, si nuestros dobladores son los mejores del mundo, aquellos traductores de títulos clásicos no se quedan atrás.

carlos

Anónimo dijo...

Bueeeeno, pues he leído la tercera entrega dedicada a los títulos de películas y como se ve que algún primate se dedicó a fastidiar, no he podido escribir ahí. Precisamente iba a decir ante la pregunta que planteas sobre qué deben pensar de la inteligencia del público actual cuando los traducen de semejante manera, que los tituladores modernos tienen razón y hacen perfectamente su trabajo, de manera muy adecuada pensando en un importante sector del público de hoy en día, que en lugar de progresar culturalmente hace todo lo contrario y bien deprisa. Tal como ha demostrado el susodicho primate molestador. Y que me perdonen nuestros parientes simiescos.

carlos

Ángeles dijo...

Te veo enfadado, Carlos, entre una cosa y otra ;)

Pero tienes razón: parece que cada vez más se va a lo facilón, y el gusto del público se va acostumbrando a lo facilón y acaba por no entender ni apreciar algo más exquisito.

JuanRa Diablo dijo...

¿Lo ves? Si es que al pasarlo al español mejoran mucho la cosa (jiu jiu jiu)

Ángeles dijo...

El diablo arrimando el ascua a sus sardinas. Lógico :D