lunes, 9 de octubre de 2017

Parejas complejas, 12


Hay parejas que se llevan mal, como Caperucita y el Lobo,  el capitán Ahab y Moby Dick, o Superman y Lex Luthor.
Pero también hay parejas que se llevan muy bien, como Thelma y Louise, Batman y Robin o Hansel y Gretel.

Moby DickY luego hay parejas gamberras, cuyos miembros se ponen de acuerdo entre sí con el único fin de causar el mal al resto de la población.
Es el caso de los gemelos traviesos, de esos que se hacen pasar el uno por el otro para desconcertar a la abuela o para hacer trampas en los exámenes.

A este grupo malvado pertenecen las parejas complejas, esos duetos de palabras que se parecen tanto la una a la otra que fácilmente nos confunden y nos hacen caer en su trampa de ignominia.
Cuando ocurre esto, yo me imagino que esas palabras, después de oírnos pronunciar una en lugar de otra, salen corriendo entre risitas, se esconden detrás de una esquina, y se asoman satisfechas a contemplar nuestro sonrojo y oprobio. 

Y así me las imaginé cuando escuché una vez a un tertuliano televisivo decir que hay que cumplir las leyes, que uno “no puede inculcar las normas.”
Pero el caso es que sí, que a veces conviene inculcarlas, es decir, repetírselas a alguien para que se las aprenda. Y  lo que el burlado tertuliano debió decir en ese caso es conculcar. Porque conculcar significa “quebrantar una ley, obligación o principio”.

Otra pareja con una mala idea notable es la formada por esotérico y exotérico. Se parecen una barbaridad, incluso hay que pronunciarlas con intención para que se perciba su escasa diferencia. Pero aunque se parecen tanto, significan precisamente cosas contrarias. Esotérico es lo que está oculto, algo impenetrable y de difícil acceso para la mente. Por el contrario, exotérico es lo común, lo que es accesible para todo el mundo.

Como si el objetivo de la obra de arte no fuera precisamente
el exoterismo […], como si su función no fuera manisfestar
de manera clara el misterio en el cual su autor fue admitido.*

El mundo de los sueños 
(Alma-Tadema, 1876).
Estas dos palabras provienen respectivamente de los términos griegos esōtérō, “más adentro”, y exōtérō, “más afuera”, y me resulta curioso que, de las dos,  la más común sea la que hace referencia a lo raro, y la más rara sea la que se refiere a lo común.
Será que como la x es una letra tan exótica, nos parece que lo exotérico tendría que ser aquello que nos resulta más ajeno.
 
Y es que a veces resulta dificil conciliar la forma de una palabra con su significado.
Un momento, ¿conciliar o reconciliar?

El diccionario me dice que conciliar  es  hacer compatibles o poner de acuerdo dos o más personas o cosas; y que reconciliar es volver a las amistades, o acordar los ánimos desunidos.
La verdad es que ahora,  después de leer el significado exacto de cada palabra, sigo sin estar segura de cuál es la que más conviene en este caso...

Lo que sí tengo claro es que conciliar significa también “conseguir dormirse”, por eso yo no conseguí dormir la noche en que  me encontré en un libro esta frase:

No creía que pudiera reconciliar el sueño hasta que
aquel postigo dejara de dar golpes…

Y claro, a la mañana siguiente estaba... bueno,  no sé si estaba somnolienta o soñolienta.
No me digan que esta pareja no es terrible, de las quitan el sueño. Pero lo peor es que estamos en otro de esos casos en los que conocer la definición de cada una no nos sirve de mucho. Vean ustedes:

Somnoliento: Que tiene o denota sueño  (del latín somnolentus) 
Soñoliento:  Acometido por el sueño o muy inclinado a él (del latín somnolentus)


En fin, yo me rindo. Tendré que asumir que jamás de los jamases seré capaz de distinguir las palabras de determinadas parejas complejas, y que siempre las usaré sin precisión. 
En esos casos, el único consuelo que me queda es pensar que habrá más personas que tampoco las diferencien, con lo que, tal vez, mi deshonra léxica pasará desapercibida.


🌿🌿🌿

* Claude-Edmonde Magny. Carta sobre el poder de la escritura.
Traducción de M. Virginia Jaua. Ed. Periférica, 2016

12 comentarios:

Macondo dijo...

Hay quien las confunde aunque no sean confundibles, como quien utilizaba "candelabro" por "candelero".
Lo triste en cuando la confusión se generaliza y se mantiene en el tiempo hasta que un académico —considerando que el idioma debe terminar recogiendo hasta los zapatazos de los hablantes cuando son recalcitrantes— le da sus bendiciones y la incluye en el diccionario. Mi hermana perdió hace años una apuesta por no creer que se consideraba aceptable "almóndiga". Menos mal que no les ha llegado el turno a las "cocretas".
Estaba pensando si el que quería "reconciliar" el sueño sería por haberlo conciliado antes y, tras haberse despertado, quería retomar la conciliación.

f dijo...

dudo mucho que no puedas conciliar tus palabras.
se deduce de tu análisis.
es que quien mucho lee, aunque poco sepa de las reglas gramaticales, poco se equivoca.
aunque reconozco que se ha perdido la figura del corrector, y que los periodistas muchas veces abominan con parejas desparejas.

fuera del sentido de tu post, o descontextualizándolo (je), diría que a pesar de desparejas, las primeras parejas son simbióticas y las segundas complementarias.
quizás un ejemplo para las terceras serían sid y nancy?

Sara dijo...

¿¿¿Y qué diferencia hay entre "somnoliento" y "soñoliento"??? ¡Si hasta provienen de la misma palabra! Yo siempre he dicho "somnoliento", pero veo que tienen significados muy parecidos... Y es que es verdad, esta burla de las parejas complejas puede llegar a ser muy sibilina; tanto, que no es difícil conculcar sus reglas :)

Me alegro de haber pasado por aquí: ya sabes que me encantan tus "parejas complejas".

Besos.

Conxita Casamitjana dijo...

Hola Ángeles, guasonas si que lo son las palabras complejas. Seguro que sí, disfrutan y mucho haciéndonos enrojecer. Y mira me caen simpáticas porque jugar a enredar con las palabras y las letras a mi me gusta.

De tus ejemplos el reconciliar el sueño me ha hecho soltar una carcajada y después ha llegado la sorpresa. ¿Cómo es posible que un error así se cuele en un libro? En fin supongo que cada vez se habla y escribe peor y eso también ha llegado a los libros. Por supuesto, ignoraba la información de Macondo sobre la almóndiga y que se admite su uso. Aun va a resultar que el arterisco también es correcto.

Me ha sorprendido el conculcar como quebrantar una norma, me alegra haberla aprendido porque a veces algunas normas está bien conculcarlas sobre todo cuando tienen poco de lógicas y mucho de prohibitivas.

Y qué decir de esas dos versiones de esoterismo y exoterismo. No la he usado nunca con x y te doy la razón en que parece como más exótica y casi le pegaría tener el significado de esotérico pero no, resulta que es lo común. Intentaré recordarla.

Como siempre es un placer descubrir a esas complejas.
Besos

Rick dijo...

Vaya. Desconocía la existencia de "exotérico".

Esta entrada me ha recordado a algunos humoristas de la vieja escuela que se dedicaban a buscarle tres pies al gato mezclando este tipo de parejas. O que jugaban con el sentido de dos palabras que solo se diferenciaban en una letra. Verbigratia: Tip y Coll...

"El sifón fue inventado por Mesié Sifonuá, barón de la Soda...
... de la Soda, porque su mujer estaba como una tapia..."

Y aún hoy me río. Es una utilidad amable de las palabras, el hacer juegos.

guille dijo...

Mira, estas parejas las uso todas correctamente con la excepción de exotérico que es una palabra que no he usado nunca.

Ángeles dijo...

No sé, Macondo, por qué está tan extendida la creencia de que la RAE considera correcta la forma “almóndiga”. Está en el diccionario, sí, pero se indica precisamente que es un vulgarismo, y se remite a “albóndiga”, que es la forma considerada correcta.
La “cocreta”, por cierto, no está en el diccionario, pero también hay quien dice que está, no sé por qué.

En cuanto a tu teoría del “reconciliar”, me temo que el personaje del libro no había llegado a pegar ojo todavía, el pobre :D
Gracias.


Gracias, f, eres muy amable.
Me parece muy curiosa tu distinción entre parejas simbióticas y complementarias. Jamás se me habría ocurrido.
Y tampoco se me habría ocurrido incluir a la pareja punky en alguna de las categorías, aunque supongo que también encajarían en la segunda.

Y ya que te refieres a las abominaciones periodísticas, te invito a que eches un vistazo a nuestros Premios Gamba, si te apetece.


A mí no me preguntes, Sara, que yo ya me he declarado incapaz de recordar la diferencia entre algunas palabras :D

Yo me alegro de que hayas pasado por aquí y te haya gustado la entrada.
Besos.

Claro, Conxita, enredar con las palabras es de lo más divertido, sobre todo cuando no somos nosotros mismos quienes caemos en sus trampas :D

Y si te ha sorprendido que en un libro haya un error como “reconciliar” por “conciliar”, no me resisto a dejarte esto. Ya verás :D

Gracias, como siempre.
Besos.

Pues sí, Rick, las palabras son un recurso fabuloso para jugar y divertirse. Algunos hacen con ellas unos chistes buenísimos hasta sin pretenderlo :D
Gracias.


Pues seguro, Guille, que cuando uses exotérico también la usarás bien ;)
Gracias.

JuanRa Diablo dijo...

Cómo me gustan las Parejas Gamberras y todas las trastadas que son capaces de hacer.
Eso de que salen corriendo a esconderse en una esquina y desde allí reirse de nosotros cuando las confundimos es algo que he podido imaginar muy muy bien :D

Siempre me acordaré de no volver a confundir "espirar" y "expirar", porque metí la pata en mi blog y todavia oigo sus risitas. Y es que tiene guasa decir algo como "Inspire hondo y después expire" (osea, muérase xD)

Yo diría que cuando las gemelas zipizape son tan distintas en significado (como espirar/expirar o esotérico/exotérico) tienen más derecho a mofarse de nuestro desliz, pero en el caso de soñoliento/somnoliento, o conciliar/reconciliar deberían contenerse y reconocer que hasta ellas mismas se hacen un guirigay.



MJ dijo...

¡Ay, esas parejas complejas que se ríen de nosotros! ¡Y tan ricamente, oye! Me las he imaginado perfectamente escondidas, muy juntitas, en un rincón tapándose la boca con la risa floja mientras nos miran traviesas.
Como siempre, una entrada estupenda, este tema es siempre interesante y lo cuentas de una forma muy graciosa :-)
Confesaré, para terminar, que no sabía que existía exotérico ni soñoliento... De hecho creía que exotérico era esotérico con falta de ortografía incluida (por lo exótico de la x, claro) y soñoliento un vulgarismo... somnoliento me parece más culto y más bonito a la vista y al oído.

Javier CF dijo...

Sí, algo habría que hacer con esas parejitas tan particulares... el otro día me topé con un espécimen que, manteniendo tu definición, no es del tipo complejo, pero entraría en el mismo saco que la pareja somnolentus que has mencionado. Esta es la parejita: 'revindicar' y 'vindicar'; según el RAE:

revindicar: 1. tr. Defender a quien se halla injuriado.

vindicar
Del lat. vindicāre.
1. tr. vengar. U. t. c. prnl.
2. tr. Defender, especialmente por escrito, a quien se halla injuriado, calumniado o injustamente notado. U. t. c. prnl.
3. tr. Der. Dicho de una persona: Recuperar lo que le pertenece.


Qué peligro tienen, menudo par, uno puede estar inocentemente vindicando y, sin quererlo, está re-vindicando!! :)

Ángeles, un placer estar por aquí, muchas gracias por la entrada

Bubo dijo...

Desde luego juegan con nosotros y como dice mi madre: "Mal de muchos, consuelo de tontos". Pero al menos es un consuelo saber que no somos los únicos que no distinguimos esas jodidas parejas.

Ángeles dijo...


JuanRa, la pareja expirar/espirar es más que gamberra, porque confundirlas puede llegar a ser cuestión de vida o muerte (literalmente) :D
Lo cual me recuerda a esa otra tan graciosa: asesinar/acecinar.

Es verdad, yo creo que en algunos casos, ni las propias palabras pasarían la prueba; vamos, que ni ellas mismas saben lo que significan. Acuérdate del terrorífico caso de espurgar/expulgar. Sigue causándome pesadillas.

Gracias!


Muchas gracias, MJ, me alegra mucho que te haya gustado ;-)

Sí, exotérico es rara, y yo, la primera vez que la encontré también pensé que era una falta de ortografía. Pero claro, también pensé en la posiblidad de una pareja compleja. Y mira, ahí estaba, agazapada en el diccionario, intentando pasar desapercibida para seguir engañándonos :D


Sí que tienen peligro estas dos, Javier ;) pero más que peligro, esto ya es crueldad, porque a vindicar y revindicar hay que añadir reivindicar ("reclamar algo a lo que se cree tener derecho").

Horroroso. Verdaderamente, habría que hacer algo :D

Un placer que estés por aquí. Muchas gracias.


Pues claro, Bubo, la conciencia de no ser los únicos burlados por estas parejas insidiosas es el consuelo que nos queda.
Y abundando en tu refrán, añado ese otro que dice “dame pan y dime tonto”, que en este caso se podría interpretar como “vale, seré tonto, pero el consuelo no hay quien me lo quite” :D

Gracias!