miércoles, 10 de agosto de 2016

La tele y la biblio

Cuento


-Mamá, ¿ya estás otra vez viendo esa basura de programa?
-Sí, hija, a mí me gusta.
-Pero no te tomarás en serio a ese tío…
-Pues claro que sí, ¿por qué no me lo voy a tomar en serio?
-Pues porque es un falso, no hay más que verlo. Y los que llaman para hacer consultas… buf, menuda tropa… Bueno, yo me voy a la biblio.
-¿Otra vez? Ay, hija mía, no deberías ir tanto a ese sitio.

“La biblio” –pensó la madre-. “Es curioso que lo sigan llamando así”.

architectureLa  BIBLIOTECA ESPECIALIZADA ya era antigua cuando ella era joven, y recordaba muy bien su atmósfera, el silencio, la limpieza, las amplias salas llenas de libros… 

Pero ahora todo había cambiado, por dentro y por fuera. Las grandes letras doradas de la entrada ahora estaban negras y algunas se habían caído. B B   TECA ESP   ALIZA, era lo que se leía; lo cual, bien mirado, resultaba tan hilarante como descriptivo de lo que era “la biblio” ahora.

Volvió a centrar su atención en la televisión, en Pregúntale al Profesor Crystal, el programa que su hija consideraba tan despreciable y que a ella tanto le gustaba.

Lo que más admiraba, aparte de su talento, era la sencillez de aquel hombre. Al contrario que otros, él no se rodeaba de  la parafernalia propia de ese tipo de programas,  puro attrezzo para impresionar a los espectadores; ni vestía de manera especial, ni hacía ademanes peculiares... No, el profesor Crystal no se hacía el interesante. No lo necesitaba. Y tampoco necesitaba hacer consultas, como otros,  ni mirar nada. Todas sus respuestas eran espontáneas, naturales. Todo salía de su cabeza, de su capacidad natural y de su experiencia. Era un portento.

-Tenemos una nueva llamada –dijo el profesor Crystal desde detrás de su mesa-. ¿Nos dices tu nombre, por favor?
-Piscis –dijo una voz femenina.
-Muy bien, amiga Piscis, ¿qué te preocupa, qué quieres saber?
-Pues... me gustaría saber cuáles son las principales diferencias entre la escritura cuneiforme y los pictogramas sumerios. Y también quisiera saber si, en su opinión, profesor, el faraón Psamético I puede ser considerado el primer investigador lingüístico de la historia.

Las respuestas del profesor fueron, como siempre, concisas, claras y exactas. Sin duda era el mejor lingüista del mundo.

Ojalá a su hija le gustase ver el programa, en vez de ir tanto a la biblio.


tv room sketch


17 comentarios:

Chaly Vera dijo...

Cada etapa de la vida tiene sus momentos, momentos para aprender y momentos para mostrarse así mismo que lo que se aprendió todavía tiene valor.

Besos

Macondo dijo...

O el profesor era asiduo a la biblio o como la madre no lo era no se dio cuenta de que las respuestas no habían sido tan precisas como ella había pensado.

Anónimo dijo...

Podría haber estado de acuerdo con el comentarista que me antecede pero hay un dilema que no se me escapa; veamos. Si ella fuera tan "lerda" como aparenta no preguntaría justamente por tales hechos y sucesos; entonces qué interés tiene seguir la "misa" de los domingos desde el tresillo de la casa...Esto último en clave de pregunta, claro.
Además. ¿Por qué mucha gente (Mucha incluida) piensa que en ciertos pueblos de la historia antigua del oriente medio y próximo tiene claves en estos asuntos que, por otro lado, salvo en materia agrimensora estaban bastante faltos y errados?
Pero quedan asuntos banales por resolver y aunque Crystal (¿Le da más elegancia internacional que se escriba con "y" que con latina?...Buff, qué lata) hubiere respondido bien o mal, qué importancia tenía si era buen divulgador para que ella se lo tragase o no; digo no, pues su relatora no nos lo cuenta y nos deja así con una referencia a la capacidad del "profesor" en materia dialéctica.
Hay más cosas, sí, pero ésas quedan para los demás en sus múltiples y veniales comentarios.

La Biblio, la biblio...la imagino a usted teniendo -aún pareciéndome bastante joven- una hija (o pudiera ser usted misma en sí misma caminando hacia ella y diciéndoselo a su madre de usted, claro; y ahora nos lo cuenta habiendo sido cosa de su pasado) que se le asemeja por aplicada y curiosa...
¿Qué cosas son ésas que transmitimos a las nuestras si no es pura costumbre? Otros van al fútbol o de caza; algunas a la "pelu" y hay quién vive entre libros como los lirones caretos entre hojas que cada día escriben sueltas una nueva página sin letras.

Me quedó una duda: "...buf, menuda tropa..." -dijo la chavala
¿Se podría considerar a la madre parte de ese ejército...irregular?
¿Y si llamó, por qué dijo "piscis" y no nacida entre febrero y marzo?
¿No será usted piscis, pues si lo es me ha ratificado una apreciación que tenía desde hace tiempo?

En tanto, reciba mi más deferente saludo y, por tanto, su cuento me ha encantado

WendyCarlos; anónimo anánimo

Sara dijo...

¡¡¡Qué cuento tan chiquito y natural!!! En el que he creído percibir, no obstante, que todos los prejuicios son demoledores.

Me ha encantado.

Besitos:
Scorpio (jajaja).

Ángeles dijo...



Estoy de acuerdo, Chaly: creo que una de las pocas certezas absolutas con las que podemos contar es que aprender siempre es bueno y útil.
Besos.


Macondo, el profesor ha debido de ser asiduo a las bibliotecas toda su vida –pero no a esta “biblio” que ya no es lo que fue–, y por eso sabe tanto y da respuestas tan precisas en esos temas lingüísticos tan complicados.
Gracias!


WendyCarlos, su comentario toca muchas y acertadas teclas. Y si la melodía no ha terminado de sonar completa se debe, está claro, a que yo no he elaborado bien la partitura.

En efecto, la madre no es lerda en absoluto, y la prueba es que le interesan temas como la escritura sumeria. Y no sé yo si sigue la misa desde el tresillo de casa, pero lo dudo.
Por otra parte, la clave de los temas que a ella le interesan no la tienen los pueblos antiguos, sino los lingüistas contemporáneos que los estudian.

En cuanto a la y del profesor, Crystal es un apellido inglés normal y corriente, como en el caso de David Crystal, el gran lingüista al que ya hemos nombrado en este blog alguna que otra vez, y que es, ciertamente, un gran divulgador.

No acierta usted en lo personal, pues ni tengo descendencia ni he ido nunca a una “biblio” como la que presentamos aquí, que en su día fue biblioteca pero ya no lo es.
Y tampoco soy Piscis (aunque me gustaría saber, por cierto, por qué tenía usted esa suposición).

Y en cuanto a esa “menuda tropa”, sí, la madre forma parte de ella, pero habrá que ver qué es lo que la hija considera como tal, teniendo en cuenta que le parece “basura” un programa de intelectuales.

Muchas gracias, y un deferente saludo para usted también.



En efecto, Sara, los prejuicios son demoledores, y las apariencias muy engañosas, como algunos cuentos ;)

A mí me ha encantado eso de “chiquito y natural”.

Muchas gracias, amiga Scorpio :D

Lan dijo...

Bien por la ironía.
Saludos.

Anónimo dijo...

¿Lo de los signos cuneiformes y su relación con los pictogramas asirios tiene trampa? Es que si no, no comprendo el recelo de Macondo ante las respuestas del prefesor Crystal, que, por otra parte, nos hemos quedado sin leer.
Un cuento certero sobre el dogmatismo intelectual ¿no?. ¿Por qué va a ser siempre la tele algo superficial y vulgar?...ah claro, porque si sólo se piensa en las audiencias y en el gusto mayoritario...Es lo que le está sucediendo a TVE, que tampoco es para tirar cohetes, que está siendo vapuleada por TeleCinco y compañía. ¡Y un órgano del Ministerio de Hacienda diciendo que algo hay que hacer para que sea competitiva! ¿Contra quién? ¿Frente a toda esa bazofia de mercaderes? ¡Bah! ¡Qué asco de país y de autoridades.
Y como siempre, un alarde de sencillez y precisión este, tu cuento.
carlos

guille dijo...

Agggg, se me ha borrado el comentario.

Cualquier sitio es bueno para aprender. Solo hay que tener intención de hacerlo. Buena es una biblio y buena es la tele. Que cada una aprenda donde desee es una buena opción.

De primeras creí que Piscis era la hija que le hacía la pregunta para desenmascarar al profe Crystal, y que la madre se tragaba todo lo que contestaba -eso que nos ocultas- por erróneo que fuera.
Pero lo del mejor lingüista del mundo me llevo a mi campo; estamos llenos de prejuicios contra lo que no entendemos ni conocemos.

Ahora solo falta acabar con la hija viendo el programa con la madre. Lo de la madre visitando la biblio con la hija quizá se me antoja excesivo. Cuesta mucho abandonar el sillón.

Y ya puestos yo apostaría que "bekos" tiene mas que ver con las cabras que con el idioma original del mundo.

Ángeles dijo...

Gracias, Lan :)
Saludos.


Carlos, no es que lo de la escritura cuneiforme tenga trampa, es que el cuento entero es una trampa.

Me encanta que cada uno veáis algo diferente y le deis una interpretación diferente. Pero mi intención era sencillamente hacer una ironía, como ha dicho Lan, mediante un pequeño juego del “mundo al revés”.

Y de paso, claro, he querido jugar tambien un poco al equívoco, al despiste, presentando las cosas de manera que pareciesen lo que no son.

Pero con los cuentos pasa como con los chistes: si tengo que explicarlo, es que no lo he contado bien.
Procuraré mejorar mi técnica.

Gracias :)


Guille, tu idea de que la hija llamara al programa es interesante, y da para otro hilo argumental o para un cuento diferente. Pero ya ves que no iba yo por ese camino.

Lo que oculto, es decir, la respuesta del profesor Crystal, en realidad no es relevante. Lo importante es el tipo de preguntas que hacen los espectadores, pues eso (pretendía yo) revela qué tipo de programa es.

Yo también dudo mucho que la madre fuese a la biblio, pero no porque le cueste dejar el sillón, sino porque la biblioteca que ella conocía, la que recuerda silenciosa, limpia y llena de libros, se ha convertido ahora, en este mundo al revés donde la tele es el refugio de los intelectuales,
en un antro. Eso (pretendía yo), es lo que indican las letras que quedan del antiguo rótulo.

Como ya he dicho en el comentario anterior, tengo que mejorar mi técnica narrativa (y ser menos pretenciosa también :D).

Gracias :)

MJ dijo...

¡Las cosas no son siempre como parecen! Me ha encantado tu cuento. Primero parece que la madre está viendo el "Sálvame" y luego da toda la impresión de que es un programa de tarot. Pero con el tipo de preguntas que hacen los espectadores ya te das cuenta que es un programa cultural de alto nivel que no tendría ningún éxito en la TV real (es un hito que el estupendo "Saber y ganar" lleve tantos años en antena, esperemos que dure muchos más). Y respecto a la hija, pues eso que va a la biblio... A la que se le han caído las letras y le queda BB. La biblio ya no es para leer, estudiar o buscar información, precisamente. ¡El mundo al revés! Muy bien traído.

Anónimo dijo...

Yo es que no andaba por esa parte y me apetecía quedarme con otras tomas, además del sueño...
Cuándo regrese ya, si eso, le cuento mejor mi parecer siempre y cuando me autoprometa no extenderme
Saludos
Wc,aa

Ángeles dijo...

Muchas gracias, MJ, cuánto me alegro de que te haya gustado el cuento.
Así es, un mundo al revés en el que la tele y la biblioteca cumplen funciones inversas a las que se espera normalmente de ellas.
( y con las letras que quedan del rótulo se puede leer algo más, jeje…).
Besitos.


WC/AA, regrese usted cuando quiera y extiéndase cuanto quiera. Y quédese con lo que le apetezca, claro, que para eso están están los cuentos.

Saludos.

JuanRa Diablo dijo...

Me ha resultado un cuento muy peculiar. Dado que uno siempre asocia las bibliotecas con algo positivo y los programas de televisión ( al menos la actual, léase Tele 5, por ejemplo) como bazofia, uno se pone enseguida de parte de la hija.
Pero resulta que los años han hecho evolucionar las cosas y ahora la tele es amena y divulga cultura y la biblio es un mero lugar de encuentro para la juventud.
Y yo, como siempre, he imaginado el tema como una película de ficción de las buenas.

¿En qué año situarías tu cuento?
Lo que más real queda es que padres e hijos siempre chocan en esas diferencias generacionales. Creo que esa es una de las cosas que no varían nunca.

Conxita Casamitjana dijo...

Me ha gustado ese mundo al revés como nos has contado. Al principio y adelantándome, iba yo pensando en esos programas del tipo sálvame que tienen tanto éxito y después era justo al revés.

Creo que afortunadamente no todo es tan extremo, también se puede aprender en la tele, aunque a veces sea a no aprender y otras su función sea distraer que no alelar, y también en algunas bibliotecas, la bibliotecaria de turno tendría que dejar de pensar que es el templo de la sabiduría y que es importante ayudar a los más jóvenes a descubrir todo lo que les pueden ofrecer los libros.

Un saludo

Ángeles dijo...

JuanRa, yo no he imaginado el cuento en ningún tiempo concreto; no sé si sería un futuro lejano o cercano; más bien es una especie de "distopía" al margen del tiempo.
Pero digamos que es el año 2047, por si necesitas una referencia para tu película ;)

Me parece muy oportuna también tu apreciación sobre las diferencias generacionales. Eso sí que parece algo al margen del tiempo, eh?


Claro que sí, Conxita, en la tele también hay programas interesantes, por supuesto; y la "cultura", según y como, también puede ser un tostón.

Por eso este cuentecillo es precisamente una exageración, una parodia, una "reducción al absurdo", por así decir, donde la tele se ha transformado en el "templo de la sabiduría" y la biblioteca en el templo del botellón.

Un saludo, y gracias!

Marisa C. dijo...

Jejeje, ¡qué buena lección! Cada uno decide de dónde se saca mayor provecho. En fin, mientras se aprenda algo útil, ¿qué más da el conducto? Aunque sigo prefiriendo el silencio de "la Biblio" a la "sabiduría milenaria" del doctor Crystal. Abrazos.

Ángeles dijo...

Pues sí, Marisa, nunca se sabe dónde podremos aprender algo de provecho. Lo malo es que a veces los fuentes tienen nombres engañosos, je,je.

Como siempre, gracias por buscar un huequecito para venir.
Un abrazo.