martes, 18 de diciembre de 2012

La regla del beso

 
Hay una regla fundamental que se debe tener en cuenta en la elaboración de textos y que es similar a aquello de “lo bueno, si breve, dos veces bueno; y lo malo, si breve, menos malo”.
 
Es una regla o principio que  en inglés se denomina “the KISS rule”: Keep It Short and Simple, es decir, que sea breve y sencillo.
Ese es el mejor modo de hacernos entender fácilmente y  de evitar aburrir al prójimo.
La “regla KISS” se enseña en las escuelas y en los talleres de escritura, pero en realidad se puede aplicar en casi cualquier faceta de la vida y en cualquier ámbito profesional, porque hacer las cosas con sencillez, sin extenderse en adornos innecesarios, parece por lógica lo más conveniente para todo el mundo.
 
Pero diríase que es en el lenguaje, tanto escrito como hablado, donde más se nota y donde más estorba el aderezo excesivo, que puede tornar plúmbeo cualquier relato.
Esto no quiere decir que haya que quedarse a medias, que haya que dejar cosas sin decir por no alargar el texto. El texto debe tener la longitud que requiera lo que se ha de comunicar, siempre que todo lo que se diga sea necesario para entender el mensaje, no haya repeticiones de conceptos, divagaciones, etc.
De hecho, se dice que, en este sentido, la perfección se alcanza no cuando no hay más que añadir sino cuando no hay más que suprimir.
Y sin embargo, hete aquí que hay muchos que hacen justamente lo contrario: recargar su discurso sin añadir nada útil; alargar las frases con palabrería hueca o dar vueltas sobre lo mismo sin aportar nada nuevo ni provechoso.
Son los que en vez de ir al grano se van por las ramas, o los que pretenden darle cierta rimbombancia a su discurso, y en vez de decir “estamos tomando medidas” dicen “estamos poniendo en marcha toda clase de medidas”; o en vez de “para garantizar la seguridad de los asistentes al acto”, dicen “a fin de poder garantizar la total seguridad de todas aquellas personas que asistan al  acto.”
Pensando en esto, he descubierto yo solita que el alargamiento innecesario de las frases puede hacerse por niveles, según las ganas de darse importancia que tenga cada cual, o según su incapacidad para abreviar.
Y según esto,  para una frase concreta  he calculado cuatro niveles de alargamiento inútil.
 
La frase original puede ser “las sugerencias de los participantes”, a partir de la cual tenemos:
Nivel 1: las diferentes sugerencias de los participantes.
Nivel 2: las diferentes sugerencias aportadas por los participantes.
Nivel 3: las diferentes sugerencias aportadas por todos los participantes
Nivel 4: las diferentes sugerencias aportadas por todos y cada uno de los participantes.
 
Como se ve, la frase original y las demás, incluida la del nivel 4, significan exactamente lo mismo y aportan exactamente la misma información, aun siendo la última el doble de larga que la original.
Así que, si en cualquier momento, en cualquier ocasión y circunstancia, perciben ustedes que alargo y prolongo innecesaria e inútilmente alguna de mis frases, o incluso todas y cada una de ellas, avísenme por favor, mandándome un KISS bien grande.
Lo agradeceré.

 
 
 

18 comentarios:

loquemeahorro dijo...

Tranquila que te haremos notar todas y cada una de las ocasiones en las que se haya producido un evento de dichas características.

Yo creo que el que recarga tanto las frases, en general, es que se cree que así es mucho más correcto, o más importante.

Me estoy leyendo "Torquemada en la cruz" de mi amado Don Benito Pérez Galdós, y me has recordado a que en toda la primera parte, el tal Torquemada intenta aprender hablar bien, y es totalmente genial cómo aprende a decir "en base a" y a meterlo en cualquier conversación.

Yo creo que te encantaría.

pd. No me ha quedado nada kiss

Sara dijo...

Yo no te mando un kiss, sino un besote enorme por haber tenido el talento, el talante y el acierto de plasmar algo que llevo pensando desde hace mucho tiempo.

Abazos

Trolling like crazy dijo...

La «regla KISS» que mencionas (y que debió inventar un americano) parece adecuada para informes profesionales o artículos de prensa, pero no estoy tan seguro de que fuera buena idea aplicarla a la literatura, a una novela por ejemplo.

Coge la novela que tengas más a mano y ábrela por cualquier página al azar. Empieza a leer. ¿No es cierto que si se tratara sólo de contar una historia, de transmitir una información, tacharías un montón de palabras? Una vez eliminado todo lo supérfluo, quedaría una novela corta (y tan corta) parecida a esto:

«Sergio arrojó a Jacinta por el balcón. ¿Motivo? Los celos. ¿Hora? Las 4 AM.»

Sí, «lo bueno, si breve, dos veces bueno», pero también «en el justo medio está la virtud».

Saludos.

Ángeles dijo...

Loque, me parece que sí, que muchos creen que lo enrevesado, por raro y difícil, ha de ser más correcto que lo sencillo, que lo puede hacer cualquiera. Cuando a veces la sencillez y a simplicidad es precisamente lo más difícil de alcanzar.

Gracias por la recomendación del libro. Me lo apunto ipso facto.


Muchas gracias, Sara. Me alegro de que coincidamos, una vez más.
Un beso para ti también.


Trolling like crazy, muchos novelistas en sus charlas y libros sobre “el arte de escribir” recomiendan la sencillez en la expresión. Se trata de evitar obviedades, redundancias e información que no tiene relevancia en la narración, no de suprimir elementos esclarecedores ni de mutilar la expresión.

Gracias como siempre por tus reflexiones.

JuanRa Diablo dijo...

Yo te voy a mandar un KISS bien grande siempre, que nada tiene que ver con shorts y simples, sino mas bien por tu forma de Knock In Souls Sweetly.

Cómo me gusta leerte, Ángeles. Se nota que hace mucho tiempo que las palabas decicieron ser tus amigas :)

Bueno, creo que te has quedado corta en niveles. Hay políticos a los que agradeceríamos que retrocedieran a ese ya excesivo nivel 4, porque alcanzan un 20 lo menos.

¿No te suena haber oído cosas como...

las diferentes y al mismo tiempo diversas sugerencias y opiniones aportadas por todos y cada uno de los participantes y participantas allí asistentes

Debería haber una norma para todos: El que diga lo mismo con menos palabras será el más votado.

¡Los dolores de cabeza que nos evitaríamos!:D

Y bueno, corto ya, que ya sabes de mi natural tendencia "longanicera" :p

B.E.S.O.

JuanRa Diablo dijo...

Por cierto, ese cartel del final... jajaja
El único sitio donde tendría sentido es en el infierno. Allí ni el hielo es frío.

MJ dijo...

¡Cuántas cosas sabes y que bien las explicas! ;-) Desde luego, no temas que el KISS no se te puede aplicar :-)

kisses :-)

Manuela dijo...

Vengo para enviarte besos y eso.

Ángeles dijo...

JuanRa, qué buena idea: que gane el político menos cansino. Todos saldríamos ganando, desde luego.
Gracias por tu KISS especial, y por todo lo demás.
Supongo que te gustará saber que esas amigas mías, las palabras, me hablan siempre muy bien de ti ;-)

Ah, el cartel, sí, es que este verano, con los calores, esto se asemejaba un poco al infierno, y supongo que quien lo puso quería despejar cualquier duda respecto a su hielo ;-)

Kiss 4 U 2


Qué amable,MJ, muchas gracias.
Un besito.


Muchas gracias Manuela.
Besos y eso :-)

alp dijo...

Hola, te acabo de conocer y jme ha encantado tu blog, es curioso, el otreo que tienes parado..aprender ingles ..soy un negado..y no entiendo la razón...me haré seguidor tuyo, pero dentro de un par de semans, estoy en un ordenador, de cuando franco era corneta y mi padre no lo tiene actualizado..un beso..me ha gustado lo escrito ....un besazo desde Murcia...

Ángeles dijo...

Un placer, alp, bienvenido, y muchas gracias por tus palabras.
Un beso y viva Murcia!

Juann dijo...

Como siempre, muy bueno el post. Interesante, ameno y acertado. A mí se me ocurren también varias causas para esos alargamientos inútiles del discurso. Está la pura y simple incontinencia verbal, tanto hablada como escrita. Esta es una dolencia muy extendida en nuestro país. También están los que no tienen mucho que decir y estiran lo poco que tienen para que dure la cuerda (caso de los políticos). Tú también menciones a los que quieren darse importancia haciendo rimbombantes sus pláticas.
Yo, por último, añadiría a los inseguros. Este es quizá el caso más disculpable...¡pero que vayan aprendiendo la regla KISS!
Gracias por tus sabias enseñanzas :)

Lan dijo...

En los medios de comunicación hablados parece que tienen miedo a ser concisos. Tal vez sea porque tienen que rellenar mucho tiempo hablando y le temen a los silencios, así que puede que alargen las frases para que les de tiempo a pensar las siguientes.
Me recuerda aquello que de niño me decian:
1 (frase corta): Me río de los peces de colores.
2 (frase larga): Autocarcajeome de los polícromos seres que pululan por el líquido elemento.
Saludos.

Ángeles dijo...

Muchas gracias, ,Juann.
El caso de "alargamiento por inseguridad" no lo había yo contemplado, pero me parece plausible y, como tú dices, el más disculpable.

Lan, gracias por la frase de los polícromos seres, que me ha gustado mucho. Ojalá todos los alargafrases fueran así de graciosos, ¿eh?
Saluditos.

Metalsaurio dijo...

No sé, no sé...como te decía en mi blog, no soy capaz de llegar a una conclusión.

Creo que la regla de mantenerlo corto y simple es válida en los ámbitos (sobre todo orales) en los que debe primar más el mensaje que su forma.

Sin embargo, la literatura está más abierta a jugar con el lenguaje (mensaje y forma son muy importantes). Supongo que la mayoría buscarán un equilibrio entre forma y contenido, pero intuyo que habrá le conceda más importancia al lenguaje y otros a su contenido.

Un saludo!

Ángeles dijo...

Metalsaurio, por supuesto el lenguaje, la forma, es fundamental, estamos de acuerdo; y el lenguaje de una obra literaria puede tener mucho peso y ser un elemento fundamental; pero ello no significa que no pueda ser a la vez sencillo y contenido. Se trata de contar una historia de la forma más efectiva posible, por supuesto, pero si el lenguaje destaca por encima de la historia, en mi modesta opinión el que se hace protagonista es el autor, no lo que pretende contarnos.
De todas formas, como en todo, esto también será cuestión de preferencias, como señalas.
Gracias por el debate :-)

Anónimo dijo...

No creo que tú cometas nunca el exceso de alargar innecesariamente tus escritos. Todas tus entradas y cuentos me han convencido de ello.
Pero, de todas formas, no sé...yo he pasado muy buenos ratos por ejemplo con la prosa más recargada del Valle Inclán modernista, gozando de la musicalidad y artificio de palabras que no añadían nada más que belleza.

carlos

Ángeles dijo...

Muchas gracias, Carlos, como siempre.

Lo que dices es cierto, esa "prosa sonora" puede ser muy bella y gustosa, pero hace falta ser un Valle Inclán para que el artificio resulte hermoso y no cargante.

Y en esto, como en todo, también influye el gusto personal, por supuesto.