miércoles, 12 de febrero de 2020

Una broma recursiva



Seguramente ustedes saben lo que es la recursividad, y seguramente sabrán también que es un concepto que se utiliza en diversas disciplinas, como la informática y las matemáticas, aunque yo sólo entiendo, o creo entender, el concepto en cuanto se refiere al lenguaje, que, como sin duda saben ustedes, es algo que me interesa mucho y en todos sus aspectos, y éste de la recursividad es uno de ellos y del que quería hablarles hoy,  aunque es probable que ya se hayan dado cuenta de eso y, en caso de que no supieran en qué consiste la recursividad lingüística, ahora se estarán dando cuenta de que es la capacidad que tiene el lenguaje para prolongar una frase de manera ilimitada, es decir, que uniendo palabras y frases, por ejemplo mediante conjunciones, ya sean coordinantes o subordinantes, o dicho de otro modo, insertando frases dentro de  otras frases, se podría crear un enunciado infinito, si bien quizá no debería decir "crear un enunciado" sino "iniciar un enunciado" o "poner en marcha un enunciado", puesto que  si es infinito nunca llegaría a estar creado, es decir, terminado, sino siempre en proceso de creación, cosa que quizá pueda parecer inútil, pero que no lo es, dado que todas las funciones o capacidades del lenguaje tienen su porqué, y además,  estarán ustedes de acuerdo conmigo en que a veces alguien empieza a hablar y parece que no va a parar nunca, es decir, que va a seguir enlazando frases unas con otras ad infinitum a pesar de que en realidad no haga más que repetir de diferentes maneras lo que ya ha dicho sin añadir nada nuevo, ya sea porque no sabe cómo finalizar su discurso, ya sea porque quiere dar la impresión de tener mucho que decir, por más que esté demostrando todo lo contrario, además de demostrar también que la recursividad no sólo existe sino que la ponemos en práctica con más frecuencia de lo que creemos, y aunque esto que yo estoy haciendo no sea más que una pequeña broma lingüística, lo cierto es que la recursividad es un concepto de mucha enjundia y sobre el que los expertos no paran de investigar, dado que es sumamente abstracto y tiene aplicación, como dijimos al principio, en diversos ámbitos y con sentidos diferentes, lo cual indica...


blockchain


10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jajjajaa, sigue, por mí no pares.... me encanta, jajjajaa.

Besos recursivos.

Chaly Vera dijo...

Interesante
No encontré la broma


Besos

Macondo dijo...

Lo tuyo es una broma, pero hay personas que son así. Yo las llamaría de formas menos amables que "recursivas", pero dejémoslo así. Son de las que cuando ven que les ha aguantado estóicamente el rollo que te han soltado, se vienen arriba y empiezan de nuevo a contarte lo mismo, pero enriqueciéndolo con matices.

Bubo dijo...

Lo mio es mas la brevedad.

Albada Dos dijo...

Se hacen muy cansinos. Dicho Lo que uno quería, pues dicho queda y ya está :-)

Un abrazo

Rick dijo...

Con ese dominio de la recursividad que demuestras, no me cabe duda de que en la política tendrías un futuro esplendente. Hay mucho experto en ambas Cámaras, pero ya digo: deberías intentarlo, al menos.

Ángeles dijo...


Jaja, , no me des alas, Toro, que me pierdo! :D

Besos de esos.


Gracias, Chaly, me alegro de que te haya parecido interesante.
La broma es el propio texto, en el que uso la recursividad para explicar qué es la recursividad.

Besos.


Es verdad, Macondo, “recursivo” suena mucho mejor que “pesao” o cansino :D Casi suena a elogio decirle a alguien “Qué recursivo eres” :D

Gracias.


Ya lo veo, Bubo :D

Gracias.


Yo creo, Albada, que hay personas que verdaderamente no saben terminar un enunciado, y siguen hablando, aunque sea dando vueltas sobre lo mismo, hasta que otra persona interviene.

Gracias, un abrazo.


Jaja, no sé, Rick, a mí me falta facundia y osadía (por no decir descaro) para eso :D

Gracias.

MJ dijo...

¡Ay, que voy a ser yo recursiva y no lo sabía! Es decir, que hablan (o escriben) sin parar porque las frases se pueden unir de formas diferentes a un punto o porque, sencillamente, no saben lo que es un punto o no lo saben utilizar, pero, creo yo, que es más difícil "ser recursivo" de forma correcta que aprender a colocar un punto en su punto exacto. :-P

¿Es posible que esa sea la forma más parecida de poner por escrito la forma de hablar? Es evidente que hablando tenemos que respirar y eso sería un punto, una coma, etc. Pero también es cierto que, normalmente, unimos las palabras y las frases... Espero no estar diciendo ninguna tontería.

Muy buena entrada y muy buena broma. Bromas así son las que me gustan.

Anónimo dijo...

Glup, ¿me lo repites? es que no me he enterado...

Ángeles dijo...

Gracias, MJ, me alegra que te haya gustado la broma :)

La recursividad es una función natural del lenguaje: podemos decir: “Éste es el reloj. Este reloj me lo regaló mi padre”, pero también podemos decir “Éste es el reloj que me regaló mi padre”. Esto sería un uso normal y lógico de la recursividad, es decir, de incluir una frase dentro de otra, que de hecho resulta más económico en términos lingüísticos.

En teoría, siguiendo este procedimiento se podrían construir frases que se fueran alargando infinitamente. Y eso es lo que yo he intentado hacer en la entrada: llevar al extremo el procedimiento enlazando frases una detrás de otra de manera un poco loca. Y para completar la broma, he aludido a cómo a veces algunas personas hablan así, como en bucle, jeje.
O sea que no has dicho ninguna tontería. Es verdad que hay personas que escriben así, de corrido, sin usar signos de puntuación, supongo que porque escriben tal y como van pensando, y los puntos y las comas no aparecen en el pensamiento.


Jaja, no, Anónimo, por el bien de la humanidad mejor no lo repito :D