jueves, 14 de julio de 2016

Otros López


Cuando yo era pequeña oí a mi padre decir en una conversación familiar: “Bueno, esos son otros López”. La frase me llamó mucho la atención pero, por supuesto, no la entendí. 
Y hasta mucho tiempo después no supe que esa expresión se utiliza en el sentido de “esa es otra cuestión”,  cuando se hace referencia a algo que sobrepasa el tema del que se está hablando.

Y hasta más tiempo aún después no supe de dónde proviene tan curioso dicho. Resulta, según nos dice el sabio Iribarren, que hubo una vez un individuo, de apellido López, que andaba siempre presumiendo de su linaje. Siempre que tenía ocasión hablaba de algún López famoso por sus logros y decía que era de su familia.
Hasta que en una ocasión alguien se refirió a unos López que habían sido encarcelados y ajusticiados, a lo que el vanidoso respondió: “Pero esos son otros López.”

Últimamente he ido tropezando, por aquí y por allá, con varias parejas de palabras muy similares entre sí, que por su apariencia nos hacen pensar que comparten etimología.
Son palabras habituales a las que nunca he prestado mucha atención, pero que, al aparecer muy cerca unas de otras, me han hecho pararme a pensar en ese posible origen común. Y al indagar un poco sobre ellas he visto que unas y otras podrían decir, como aquel sujeto, “esos son otros López”. Porque tales palabras, aun guardando un gran parecido, no pertenecen a las mismas familias.

La primera de éstas parejas es la formada por adolescente y adolecer. Como tenía yo entendido que el verbo adolecer significa  padecer, y los adolescentes son muy proclives al padecimiento emocional, no me habría sorprendido que ambas palabras compartiesen etimología. Pero resulta que no. Porque adolecer proviene de dolecer, y significa, en efecto, padecer (alguna enfermedad o defecto), mientras que adolescente proviene de adolescens, que es el participio activo de adolescere, verbo que significa crecer. Es decir, en sentido estricto, adolescente significa “creciente”, “que está creciendo”. Tal cual.
Y de camino, por cierto, he aprendido que adulto proviene también de adolescere, siendo en este caso el participio pasivo de dicho verbo. Por lo tanto el significado literal de adulto es “crecido”.

Volviendo al tema que nos ocupa, otra de esas parejas que aparentan un origen común que en apariencia se queda, es la formada por catastro y catástrofe.
El catastro, como saben ustedes, es el censo de los inmuebles, y es palabra que deriva del francés antiguo catastre,  que a su vez proviene del griego katástichon y significa “lista”.
Por su parte, la catástrofe proviene  del griego katastrophe  que significa “abatir”, “destruir”.
Así que aunque el parecido entre ambas sea notable y tengan nada menos que tres sílabas en común, el catastro y la catástrofe no son parientes. Como mucho, se conocen de vista.

Y la última pareja de hoy es la formada por escualo y escuálido, que ahí donde la ven, tiene truco. O, mejor dicho, doble truco, porque truco ya se ve que tienen todas.
En una consulta básica al diccionario encontramos que escualo  deriva de squalus y que escuálido proviene de squalĭdus. Por lo tanto podemos concluir que tienen orígenes distintos. Pero si buceamos un poco más hondo, encontramos  que estas dos palabras sí que tienen un antepasado común.
Porque aunque squalus es el nombre genérico de los peces similares al tiburón, y squalidus significa “flaco” y "endeble", resulta que originalmente squalidus significaba “áspero” y "sucio", y que tanto squalus como squalidus, procedían de squama, que significa “escama”.
Así que, al fin y al cabo, el escualo y el escuálido,  sí que son parientes, y no pueden negar el aire de familia aunque intenten disimularlo.

Para terminar esta entrada, por cierto, estaría muy bien poder explicar también cómo escuálido empezó significando sucio y acabó significando flaco. 
Pero esos  son otros López.


shark tiburón

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuánto me alucina su sapiencia, pero me escama tanto que el pez ése tenga piel de ese tipo como mi garlopa lija fina.
Y si a eso he de echar algo, a usted flores y que sean magnolias que estarían a la altura de su...coco
Qué a gusto me quedé leyéndola.
Saludos
WendyCarlos
AnónimoAnánimo.

Chaly Vera dijo...

Gracias por la lección.

Besos

Holden dijo...

Oye, pues ese libro del porqué de los dichos tiene que ser una maravilla, yo siempre me ando preguntado de dónde vendrán algunas expresiones. Ahora no caigo, claro, es lo que tiene. ¿Tú lo has usado mucho? :P

Debo reconocerte, por otra parte, que no conocía la etimología de niguna de las parejas que nos has explicado, shame on me! Ha tenido mucha gracia lo del escualo, mira que nunca me dieron miedo los asperitos marinos esos xD

Macondo dijo...

Aunque no tenga realmente que ver con lo que has comentado, me han venido a la mente dos verbos que la gente confunde, no en su significado sino en su conjugación: prever y proveer. Nada que ver las etimologías, pero con lo sencillo que es conjugar "prever" como "ver" añadiéndole "pre" delante, la gente lo asemeja a "proveer" y ya en su infinitivo dice "preveer" y en otras formas "prevee", "preveyó" y "preveyendo".
Disculpa porque el comentario se sale del tema, pero es que al principio he creído que iban a ir por ahí tus tiros y enseguida me he acordado de ellos.
Muy interesante tu entrada.

Ángeles dijo...


Muchas gracias por sus amables palabras, WendyCarlos.
Aunque ya ve usted que mi sapiencia consiste en consultar diccionarios y similares. Como dijo el sabio, “lo poco que sé se lo debo a mi ignorancia”.

Muchas gracias también por esas magnas magnolias, que me gustan mucho.
Un saludo.


Gracias a ti, Chaly.
Besos


Pues sí, Holden, el libro es una maravilla, y sí, lo uso mucho :D

La edición original era de los años 50, pero su autor lo fue ampliando a lo largo de los años. Es decir, que es muy completo. Así que cuando caigas en alguna de esas expresiones cuyo origen te gustaría conocer, ya sabes, le preguntamos al libro, que seguro que nos lo dice.

Oye, nada de shame on you, ya ves que yo tampoco las conocía hasta que me puse a ello. Siempre es buen momento para conocer mejor a “los asperitos marinos esos” y similares :D


Asi es, Macondo, la confusión entre prever y proveer y lo que ello implica, como muy bien has explicado, es uno de los errores del habla más comunes, equiparable, creo yo, al dequeísmo y su contrapartida el queísmo.

Si quieres leer algo al respecto, aquí hablamos de ello hace algún tiempo.

Gracias!

JuanRa Diablo dijo...

Nunca había oído "Eso son otros López", pero me ha parecido una expresión tan chocante que en adelante quiero utilizarla, jaja

Hoy, gracias a lo aprendido en tu entrada, he jugado con mi familia.
Si el verbo crecer en latin era adolescere, ¿quién me dice cómo se decia "que está creciendo"? ¿Y "crecido"?
Todos han admitido que saber el origen de las palabras es muy bonito e interesante. Y una vez más pienso que es una pena que no se potencie la etimología en los estudios. Si se expusiera como un juego, ¡cuánto ayudaría a conocer el idioma, a querer indagar más sobre él, a emplearlo mejor y a escribirlo correctamente!

Al menos yo con tu Juguetería disfruto como un crío.

Anónimo dijo...

Vaya chulada de libro ése de los dichos; tiene que ser divertidísimo. Aunque por fuerza, ha de ser incompleto porque cada pueblo, cada comarca tiene los suyos, propios e intransferibles.
Mira qué listos los antiguos franceses...y qué rebuscados para derivar su "listado de inmuebles" de semejante palabra griega. Yo nunca habría adivinado que katastichon significara simplemente "lista".
Digo yo que lo que une a escuálido y escualo, tienen que ser las escamas de mugre que cubrirían a los pobres y que, obviamente, estarían delgaditos. Por ahí irá la cosa.
A ver si pones más dichos y sus significados, alguna vez.
carlos

guille dijo...

Me ha encantado.

Me quedo para siempre con la expresión de "esos son otros Lopez" que -por cierto- ya la usaba añadiendo mi apellido cuando contando las maravillas de mi linaje alguien salía con la infamia de añadir mi noble apellido a acciones deshonestas, mi "esos son otros..." es ya casi legendario.
jijijiji

Mea culpa por no saber adolescente y adulto, que es una boda de lo mas coherente.
Sabiendo ya todos nosotros que crecido no es exactamente sinónimo de no hacer tonterías.

Como siempre una gozada pasarme por aquí, una decisión de esas que pertenece al nuevo sistema de medidas. Ya tu sabes.

Sara dijo...

¡¡¡Pero qué requetebien explicas las cosas!!!

¿Sabes? Me he reído mucho con lo del "catastro" y la "catástrofe", porque me cuenta mi marido (que casualmente trabaja en el catastro de Málaga) que algunos individuos llegan allí preguntando por la "catástrofe".

Por otro lado, mi padre era López de segundo apellido... ¿sería de los buenos o de los "otros"? Lo más curioso es que nunca le oí esa frase; bueno, ni a él ni a nadie. Puedes enorgullecerte no solo de haberme enseñado la etimología de ciertas palabras, sino el significado de la frase: "Esos son otros López"

Besitos.

Ángeles dijo...



JuanRa, muchas veces he pensado yo que se dedica mucho tiempo y esfuerzo a enseñar cosas muy aburridas mientras se ignora la etimología, que además de ser tan provechosa como señalas, se podría enseñar de forma muy amena.
Cuando algunas veces yo he explicado en clase el origen de alguna palabra, los alumnos han mostrado mucho interés, sorpresa y curiosidad. Tres elementos fundamentales del aprendizaje eficaz.

Me ha gustado mucho que jugaras en casa con las palabras de esta entrada, y más aún que disfrutes en esta juguetería :)
Gracias!



Pues sí, Carlos, el libro es muy divertido y contiene una sorpresa detrás de otra. El origen de la mayoría de los dichos es realmente curioso y sorprendente, además de muy lógico.

También me he reído mucho con tu “teoría de la mugre” :D


Qué bien, Guille, me encanta que te haya encantado.

Al conocer el origen común de “adulto” y “adolescente” a mí también me pareció muy lógica la relación, pero la verdad es que jamás se me habría ocurrido.

Lo que sí se me ocurre es que hace falta una palabra para referirse a esos adultos que seguimos siendo amigos de las tonterías. ¿Qué te parece “adultescente”? :p

Muchas gracias ;)


Gracias, Sara, tú siempre tan generosa.

Oye, qué casualidad que tu marido trabaje en el catastro, y qué bien que nos confirme que en la mente popular las dos palabras se relacionan sin remedio. Porque digo yo que a quien tenga un problema importarte con el catastro le parecerá una catástrofe, ¿no? :D

Me alegra que te hayan gustado los “otros López”.
Besitos.

Soros dijo...

Ya veo que, pese a los rigores del estío, no pierdes la curiosidad por las palabras.
Saludos.

Ángeles dijo...


Supongo, Soros, que hay cosas que siempre se mantienen frescas :D

Conxita Casamitjana dijo...

No conocía para nada esa expresión de "Esos son otros López" pero me ha encantado, resulta tan claro para describir a algunos...
Estoy contigo en que conocer el origen de las palabras, ayuda entre otras cosas a despertar esa curiosidad por las cosas nuevas y también igual ayudaría a no tener tantas faltas gramaticales, aunque no soy una gran conocedora de estos temas me parece que podría ayudar, eso y más lectura.
Y sí, algunos adultos lo de crecido no sé si lo conocen mucho.

Gracias por compartir estos conocimientos, me ha encantado.

Ángeles dijo...

Ya veo, Conxita, que la expresión de "los otros López" es menos popular de lo que yo creía. Aunque, en realidad, yo tampoco se la he escuchado a nadie más que a mi padre.
En cualquier caso, me alegra mucho que os haya gustado.

Sin duda, conocer la etimología de las palabras es muy útil, además de muy interesante, para utilizarlas con propiedad, para ampliar nuestro vocabulario y para conocer y entender mejor el idioma, lo que lleva, sin duda, a amarlo y cuidarlo.
Y por supuesto, la lectura es el gran remedio para todo, no sólo desde el punto de vista lingüístico y cultural, sino también por los beneficios que produce en nuestra salud, tanto emocional como física.

Gracias a ti, siempre.
Saludos!

MJ dijo...

Pues no conocía yo la expresión "esos son otros López". No la había escuchado nunca. Y comparto la opinión que se comenta por ahí arriba, la etimología es muy interesante y despierta curiosidad. Y por cierto, el libro de los dichos tiene que ser genial :-)

Ángeles dijo...

Pues sí, MJ, el libro de los dichos es genial, muy interesante y muy divertido. Y como ejemplo basta lo de los "otros López", que tanto regocijo nos ha traído :D

Marisa C. dijo...

Boquiabierta me dejas siempre con todo lo que aprendo contigo. Ya siento no haber podido pasarme antes por aquí a disfrutar de todo lo interesante que siempre encuentro en tu rincón. Gracias.

Ángeles dijo...

Gracias a ti, Marisa, que aun sin disponer de tiempo siempre haces un huequecito para venir. ¡Y encima me das las gracias ;)

Un abrazo.