viernes, 4 de noviembre de 2011

Romance anónimo


Gracias a un recuerdo que me han traído de León, he conocido un poema de singular contenido.
Trátase de un romance anónimo del siglo XVII, titulado A la Virgen de los Buenos Libros, en el que la celestial figura es comparada con un libro.
El poema causome gran sorpresa por su peculiar hechura. Y como creo que los selectos lectores de este modesto blog son todos  amantes de los libros, me place compartir el dicho romance para deleite común, por si alguien no lo conociere y pudiere encontrar en él motivo de intelectual regocijo.
Quede, pues, aquí transcrito:

                       Todo el amparo, señora,                  y en blanco, pues por ti Dios
                       de mi libro en ti le libro,                  mis culpas pone en olvido;
                       pues eres libro en quien Dios         de palma, oh libro, tus hojas
                       enquadernó sus prodigios.              en tu concepción las miro,
                       Si al que es vida le ceñiste              allá en tu parto azucenas
                       en tu virgen pergamino,                  y en tu soledad cuchillos.
                       ya libro eres de la vida,                   Tu essención es privilegio,
                       vida has de ser de los libros.          Tu tassa, precio infinito,
                       El gran Autor con la pluma            general tu aprobación,
                       del espíritu divino                           gloria el fin, gracia el principio,
                       sobre tu papel intacto                     impresión estrellas, coma,
                       sacó su palabra en limpio               la luna; punto, el sol mismo,
                       sin copia, por ser tú sola;               rectas líneas, blanco margen,
                       sin tinta, por ser arminio;               luces letras, cielo estilo
                       sin original obscuro,                        y al fin concepción sin mácula
                       y sin borrador delito.                      es el título aplaudido
                       Libro eres de cuenta,                     de tu libro, porque es Dios
                       donde el más estrecho juizio         el concepto de tu libro.
                       siempre suma lo constante           Oh libro cerrado a culpas
                       pero nunca lo caído;                       y abierto a humanos gemidos;
                       libro de memoria, siempre            borre un rasgo de tus gracias
                       para hacerme beneficio,                las erratas de mis vicios.




Discúlpeseme la sinuosa apariencia, aunque es bien sabido que Blogger no mantiene los espacios que se establecen ni permite la escritura en columnas (o esta humilde copista no ha sabido encontrar el modo).

14 comentarios:

Sara dijo...

¡Qué gracia tienes, Ángeles, de verdad que me ha gustado más el preámbulo que el romance! Será que a mí eso de la Virgen me da un poco de repelús.

Un saludo.

JuanRa Diablo dijo...

Sara tiene razón, tu prólogo parece escrito por el más inspirado escritor en noche de musas danzantes. :D

Lo que más me ha gustado del poema es esta parte:

impresión estrellas, coma, la luna; punto, el sol mismo,
rectas líneas, blanco margen,
luces letras, cielo estilo...

A ver ese Anónimo, que salga a la palestra :)

MJ dijo...

¡Me ha encantado esta entrada! Tanto el preámbulo (que has escrito con mucho arte) como el romance :-) ¡Ay! ¡Qué no se pierdan estas cosas!

Ángeles dijo...

Muchas gracias, Sara, pero el poema es mejor que lo mío. De verdad que sí.

Muchas gracias, JuanRa, oh tú, niño mimado de las musas.
Fíjate, para captar todos los matices de la alegoría tuve que leer el poema varias veces, pero lo que primero me llamó la atención fue el fragmento que citas. ¿A que no te extraña nada?

MJ, me encanta tu entusiasmo. Muchas gracias.

loquemeahorro dijo...

Voto a bríos, a mí también causome gran sorpresa y alborozo.


Muchas gracias por tu entrada y por compartir esta joyita.

JuanRa Diablo dijo...

¿Extrañarme? Yo creo que serviríamos de inspiración para alguno de los arrebatos de Stephen King. "Los siameses distantes", o algo así. :D

Ángeles dijo...

Loque, muchas gracias a ti por apreciarlo.

Ja-ja, qué bueno, JuanRa. Pues mira, ayer mismo salió a la venta (en los USA) la nueva novela de King, así que a lo mejor es buen momento para proponerle tu idea(moveré unos cuantos hilos).

Mae Wom dijo...

Si hubiera más vírgenes y santos-libros no me importaría convertirme de vez en cuando!
Y este romance bien podría ser una plegaria. :)

Ángeles dijo...

Gracias, Mae Wom, me ha encantado la idea de la plegaria.

Anónimo dijo...

Creo que te va a gustar esto... por eso lo comparto contigo.

http://vimeo.com/35404908

Ángeles dijo...

Muchísimas gracias, Anónimo. Lo acabo de ver y me ha parecido precioso y conmovedor.
Gracias de todo corazón por este regalo.

Anónimo dijo...

Hala, ¡no te quedes con nosotros señora Anónima!. Oye, impresionante tu dominio del castellano antiguo. O sea que hay que sumarlo al actual y al Inglés...¿sabes alguno más?
A mí los Romances me gustan un montón y tengo que decirte que junto a las poesías que te he comentado en otra parte que me aprendí voluntariamente (a las que tengo que sumar alguna de Antonio Machado como La Saeta o Al olmo viejo) también me he ido aprendiendo algunos romances. El primero, obligado en Quinto de EGB, el de Abenámar y el último el de Mañanita de San Juan, el año pasado. Los que más me gustan son El del Infante Arnaldos y sobre todo El Prisionero. Es que son muy divertidos.

carlos

Ángeles dijo...

Caro amico Carlos, mi piace dire que parlo anche un po l'italiano, ma soltanto un po ;)

Oye, en algún momento de mi vida yo me he aprendido esos mismos poemas que citas!
Además de La canción del pirata de Espronceda, of course.

Aunque tengo una duda: ¿El Prisionero es aquel que empieza "Que por mayo era, por mayo/ cuando hace la calor/cuando los trigos se encarnan/ y están los campos en flor...?

Anónimo dijo...

¡Claro! Ese es. No me digas que no bellísimo:
cuando los enamorados/ van a servir al amor/ sino yo triste y cuitado/ que yago en esta prisión/ que ni sé cuando es el día/ ni menos las noches son/ sino por un avecilla/ que me cantaba al albor/ Matómela un ballestero/ ¡Dele Dios mal galardón!
¡Ah qué genial que fue el autor de esta cosita tan bonita!
Ah, y por cierto, ¡también italiano! Si es que lo tuyo es hablar...ja,ja,ja

carlos