lunes, 28 de diciembre de 2009

Amanecer

Hoy he visto desde mi terraza este amanecer. Yo creo que no hacen falta las palabras:






martes, 22 de diciembre de 2009

Costumbres navideñas

Mi vecina tiene un Papá Noel colgado en el balcón, como mucha gente. Pero la diferencia es que mi vecina lo tiene colgado desde el año pasado. El muñecajo ha pasado los doce meses ahí, a la intemperie, con lo que eso conlleva. Debe ser el único Papá Noel del mundo que ha visto pasar bajo sus pies las procesiones de Semana Santa. Lo cual por cierto, configura una imagen digna de una película de Tom Cruise.
Me imagino a mi vecina, llegado el momento este año de sacar las decoraciones navideñas, diciendo ‘¿Y dónde está el papanué?’ Y habrá ido a comprar otro, claro, porque a estas alturas, si no hay muñeco en el balcón, parece que no es Navidad.
No me explico yo por qué algunas modas arraigan en la población de tal manera que enseguida se convierten en tradición.

Pero ésta del adefesio balconero no es la única costumbre que me asombra. También me deja pensativa y con ganas de consultar a un antropólogo, esa otra moda que yo llamo ‘los balcones histéricos’. Consiste ello en adornar –es un decir- balcones, ventanas y terrazas con tiras luminosas, unas ristras de bombillitas metidas en una especie de manguera.
La idea primigenia es colocar dichas mangueras luminosas siguiendo el contorno del balcón, ventana o terraza a decorar, y que cuando se enciendan proporcionen una iluminación armoniosa y alegre. Pero un gran número de ciudadanos hace una interpretación libre del invento, y el resultado suele ser espantoso: balcones llenos de tirajos arrugados, colocados sin ton ni son, enganchados aquí y allá en completo desorden, y que se encienden y se apagan, parpadean y tiemblan sin orden ni concierto, sin ritmo y sin sentido, creando un efecto de balcón electrocutado que da espanto.

Tampoco me explico yo la pasión navideña por el petardo. ¿A qué se deberá ese gusto por el explotío, como se dice por aquí? ¿Será por molestar, por sacar de quicio al prójimo? ¿Será por el tufo que deja? ¿O por la posibilidad de chamuscarse algún miembro?
Sea por lo que sea, la única conclusión a la que yo llego, observando estas usanzas, es que a buena parte de la humanidad le encanta el ruido, las luces estridentes, los colorines y el feísmo.
Observen un poco y verán. Todo lo que se convierte en moda rápidamente, todo lo que consigue aceptación mayoritaria, es feo, o chillón, o ruidoso. O todo a la vez. Y observen que todas las celebraciones, públicas o privadas, religiosas (si es que queda alguna) o laicas, todas llevan aparejados el ruido, la matraca y la estridencia.
¿A qué se deberá?

domingo, 13 de diciembre de 2009

Cuento. El pueblo de los nadadores


En aquel pueblo eran todos muy aficionados a la natación.
Tanto les gustaba la actividad natatoria, que hasta tenían un Concurso Anual de Nadadores.
Todos los habitantes con edad y estado de salud adecuados se inscribían cada año en el concurso. No por el premio, que no era más que un trofeo de latón, sino por el honor y la satisfacción de ganar.
El concurso consistía en nadar hasta el campanario de la iglesia, que siempre fue, y seguía siendo, el punto más alto del pueblo y su orgullo arquitectónico.
Así pues, cada año, en una fecha determinada, los nadadores inscritos y los demás vecinos como espectadores, se desplazaban para el acontecimiento hasta las afueras de lo que había sido su hogar en otro tiempo.
Les parecía la mejor manera de conmemorar el hundimiento del pueblo en las aguas del pantano, y la mejor manera de homenajear a aquel campanario altanero que había mantenido su cúspide por encima del líquido elemento.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Los títulos de las películas, IV

(viene de aquí)

A pesar de la tendencia actual a estrenar las peliculas extranjeras con su título original (Revolutionary Road, The Code, Good, Slumdog Millionaire, The Box, Cher ami...), la mayoría se sigue presentando con títulos en español.

Parece una tradición difícil de erradicar, aunque ello suponga a veces que identificar una película determinada se convierta en un verdadero lío. O que ese título 'postizo' nos confunda sobre el argumento y el género de la película.

Al margen de esto, cuando se le pone título en español a una película extranjera nos encontramos con varias posibilidades, a saber:


1. que el título español sea una mera traducción del original. Siempre que esto sea posible, es la mejor y más lógica opción::

El luchador (The Wrestler); La duquesa (The Duchess); Háblame de la lluvia (Parlez-moi de la pluie); Alta tensión (Haute tension); La última casa a la izquierda (The Last House on the Left)...

2. que se conserve el título original y se añada la traducción o un subtítulo. También es buena solución. Algunos ejemplos:

Frozen River se titula en España Frozen Riven (Río helado);
Frost/Nixon es El desafío: Frost contra Nixon;
The International resulta en The International: dinero en la sombra;
Shorts es aquí Shorts: la piedra mágica;
Fighting es Fighting: puños de asfalto

3. que se cambie el título porque la traduccón del original no es viable. Es lo que ocurre con títulos como :

-City Island. Es verdad que "isla ciudad" o "ciudad isla" suena raro. Lo lógico sería haber dejado el título original, pero para qué. Se le inventa uno y santas pascuas: Asuntos de familia.
-Hachico: A Dogs Story, se titula aquí Siempre a tu lado. Sí, vale, "una historia de perros" queda mal, parece una película de mal rollo. Pero Siempre a tu lado suena a comedia romántica, y se trata en realidad de una película sobre la fidelidad de una mascota.
-Last Chance Harvey. En este caso no tengo más remedio que estar de acuerdo con el cambio. El título original significa algo así como "Harvey el de la última oportunidad", que resulta una frase rara y lo menos apropiado que hay para un título. Así que hay que optar por otra cosa, en este caso Nunca es tarde para enamorarse, que deja muy claro el argumento y el género de la película.
-The uninvited es otro ejemplo de traducción difícil. La palabra 'uninvited' es una negativa que en español no existe. Lo más parecido sería “los no invitados”, pero claro, suena fatal, nada natural. Se ha traducido por Presencias extrañas, que, puestos a no respetar el original, me parece un título fenomenal, muy cinematográfico, comercial, directo, que da idea del argumento y bastante repelús.




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4. que el título en español sea una invención innecesaria, porque el original se podía traducir sin conflicto. Es entonces cuando surge la pregunta: ¿por qué?
Será que el distribuidor español considera que sus ideas para títulos son mejores que las de los que han hecho la película.
Y le da igual que haya casos en los que ese cambio arbitrario de título lleve a confundir una película con otra. Es lo que pasa con The Unborn (2009), que se titula aquí La semilla del mal, fácilmente confundible con las muy anteriores Semilla de maldad y La mala semilla. Pero es que además hay otras dos, de 2005, tituladas también en español respectivamente La semilla del mal y P: la semilla del mal, siendo sus títulos originales The Garden y P.

He aquí otros ejemplos de esos títulos innecesarios:

Deception, que se entiende perfectamente y no hace falta traducirlo ni nada, se llama aquí
La lista.Pride and Glory (orgullo y gloria), se transforma en Cuestión de honor.
500 days of Summer, en vez del lógico "500 días de verano", se cambia a 500 días juntos (hay manías raras, raras).
I Could Never Be Your Woman (nunca podría ser tu mujer, o nunca podría ser tuya) me la titulan El novio de mi madre. Y la cosa tiene más gracia, porque hay otra que se titula My Mom’s New Boyfriend, que significa precisamente “el nuevo novio de mi madre”, y le ponen Mi novio es un ladrón. La confusión está servida.
50 First dates (las 50 primeras citas) se cambia por Como si fuera la primera vez.





Más casos de cambio absurdos:

3000 Miles to Graceland (3000 millas a Graceland) se llama aquí 3000 millas al infierno.
Bedazzled (deslumbrado), se convierte en Al diablo con el diablo (qué ingenio, qué creatividad).
Blow (soplar, o soplo, o sopla) es aquí Inhala, que no solo significa lo contrario, sino que además suena feísimo.

If Only (ojalá) se estrenó como Un día inesperado, que no sé yo muy bien qué significa...

Puede pasar también que el título español sea, además de una invención innecesaria, una tontería de gran calibre.
Es la maldición de las comedias, a las que ponen títulos bastante idiotas y hasta ordinarios. Observando los títulos, se puede incluso establecer categorías: los genéricos, los que riman, los de super-algo, los castizos, los que incluyen la palabra pelotas... y los que mezclan categorías, que son ya el no va más de la agudeza y el gracejo:

Ghost Town (ciudad fantasma): ¡Me ha caído el muerto!
Four Christmases (cuatro navidades): Como en casa en ningún sitio.
You don’t mess with Zohan (no te metas con Zohan): Zohan, licencia para peinar.
Strange Wilderness (extraña naturaleza): Naturaleza a lo bestia.
The Game Plan (plan de juego): Papá por sorpresa.
License to wed (licencia para casarse): Hasta que el cura nos separe.
Blades of Glory (patines de gloria): Patinazo a la gloria.
Superbad (supermalos): Supersalidos.
Pineapple Express (que es un nombre propio): Superfumados.
Harold and Kumar Escape from Guantanamo Bay:
Dos colgaos muy fumaos: fuga de Guantánamo.School for Scoundrels (escuela de bribones, o de pillos...): Escuela de pringaos.
Step Brothers (hermanastros): Hermanos por pelotas.
The Rocker (el rockero): Un rockero de pelotas.
Mr. Woodcock (otro nombre propio): Cuestión de pelotas.
Tropic Thunder (trueno del trópico, o similar): Tropic Thunder: una guerra muy perra.
Old Dogs (perros viejos): Dos canguros muy maduros.

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Conclusión: hay alguien por ahí que se considera muy gracioso.

(Aquí hay más)