lunes, 13 de abril de 2009

Los nombres de las plantas

Me encantan los nombres científicos de las plantas. Me parecen muy bellos, de gran sonoridad, aunque también difíciles de recordar:euphorbia milii, graptopetalum paraguayense, tradescantia zebrina, tradescantia pallida, kalanchoe daigremontiana, sansevieria trifasciata, crasula arborescens, crasula ovata...


Los nombres comunes, en cambio, son, en ocasiones, menos bellos, pero casi siempre muy ingeniosos, pintorescos y descriptivos. Y desde luego, mucho más fáciles de recordar.

De todas formas, cuando se conoce el porqué de las cosas, todo se asimila con mayor facilidad, se comprende y se retiene mejor. Y todos esos nombres científicos tienen, lógicamente, un porqué y una razón. N
os indican características de las plantas: el color o el aroma o la forma de las hojas, del tallo o de las flores; o su origen geográfico; o hacen referencia al nombre de una persona...


Por ejemplo, la sansevieria trifasciata es una planta muy común en nuestros hogares, aunque este nombre quizá no nos permita identificarla. Es una planta muy elegante y señorial, que quizá por eso tiene nombre de príncipe. La denominación sansevieria hace referencia precisamente al príncipe Raimond de Sanseviero, un apasionado patrocinador de expediciones botánicas del siglo XVIII. Por otro lado, el epíteto trifasciata significa "con tres franjas".

Pero sin duda, los nombres populares de esta planta tienen más gracia. La conocemos como "espada de san Jorge", "rabo de tigre" o "lengua de suegra" (qué sutileza).

También son bastante comunes la crasula arborescens y su compañera la crasula ovata. El nombre de crasula deriva del latín 'crasus', que significa 'grueso', en alusión a sus hojas carnosas; mientras que arborescens y ovata, como es fácil imaginar, significan respectivamente 'similar a un árbol' y 'ovalada'. Pero popularmente las llamamos "árbol de jade", que es un nombre rebonito.



La euphorbia milii tiene un nombre muy exótico pero poco descriptivo, que hace referencia, por un lado, al médico griego Euphorbos, y por otro, al barón Milius, que introdujo esta especie en Francia en el siglo XIX.

Esta euphorbia está llena de espinas, aunque también tiene una delicadas florecillas rojas que parecen de sangre con una gota de oro enmedio.
Sin duda, su nombre común es mucho más gráfico: "espina de Cristo"; o, como la llaman los angloparlantes, "corona de espinas" y "corona de Cristo".

La leyenda dice que la corona de espinas que llevó Jesús en la cruz estaba hecha con los tallos de esta planta... 



Y si de nombres exóticos hablamos, no podemos olvidar el kalanchoe daigremontiana. La palabra kalanchoe nos habla de su origen chino-mandarín, y daigremontiana alude al navegante francés Prosper Philippe d'Aigremont de Pepinvas (mon Dieu!), que en el siglo XVIII participó en una importantísima expedición científica mundial.

El nombre popular de esta planta es sensacional: "espinazo del diablo". Magnifique!

                                                    

Y para nombres rimbombantes, el graptopetalum paraguayense. Del griego 'graptos' y 'petalon', graptopetalum significa 'pétalo pintado', y paraguayense indica claramente una referencia geográfica.


Ésta es una planta asombrosa, cuyas hojas parecen estrellas de piedra. O de nácar, y quizá de ahí su nombre popular: "madreperla".


Las tradescantias deben su nombre al botánico inglés del siglo XVII John Tradescant, que también viajó lo suyo y trajo a Europa nuevas especies botánicas para regocijo de todos nosotros.
                                                            

La tradescantia zebrina, que se conoce popularmente como "panameña", debe su 'apellido' a sus hojas pintadas a rayas, y la pallida, conocida  como "amor de hombre", se llama así por el color rosa pálido de sus flores. Aunque sus hojas son de un color morado intenso fantástico.


Los nombres populares ingleses son también muy sugerentes: "wandering jew" (judío errante), "purple queen" (reina púrpura) y "purple heart" (corazón púrpura).


Yo creo que los nombres, tanto científicos como populares, de plantas o de cualquier otra cosa, son siempre un alarde de imaginación, de creatividad y de fantasía, y no hacen sino añadir belleza a las cosas mismas y transmitir nuestro deseo de conocer el mundo. Y cuanto mejor conozcamos el mundo y las cosas que en él se encuentran, más lo amaremos.


                                                         


Nota: todas las fotografías fueron realizadas durante diversas expediciones botánicas a mi terraza.


6 comentarios:

Victoria Abón dijo...

Tu si que eres "magnifique"! Que estupenda lección de vocabulario botánico. ¡me encanta! Yo tengo una "euphorbia", además hace años, pero ni siquiera sabía que se llamaba "espina de Cristo".
Muchísimas gracias por esta bella ilustración. Y, por cierto, las fotos están superbien.
Un beso
Mariví

Ángeles de los Santos dijo...

Muchas gracias, Victoria, me alegra mucho que te haya gustado. Y el comentario sobre las fotos, viniendo de una gran experta como tú, es un verdadero honor.

JuanRa Diablo dijo...

Creo haber reconocido a todas por las fotos, aunque, ya ves, no te habría sabido decir el nombre de ninguna. Sin embargo la que debería ser la planta que adornara mi morada: el espinazo del diablo, :) no estoy seguro de haberla visto nunca. ¡Pero ya la amo! jaja

Desde luego tiene un mérito enorme el aprender botánica y tanto nombre impronunciable. Se me ocurre que esos latinajos que tienen que ver con nombres explicaría el del perejil, ¿quién no conoce al famoso botánico Pérez Gil? xD

Se nota lo mucho que te atrae este mundo y el mimo que has puesto en esas fotos. Me he fijado que en una de ellas asoma una Coccinellidae (sí, he hecho trampa y he mirado su versión aristocrática. La mariquita de toda la vida, vamos :p)

Ángeles dijo...

Je, je, sabía yo que te gustaría la daigremontiana ;-)

Sí, sí, el renombrado Pérez Gil, es una institución en la ciencia botánica, igual que su buen amigo Thomas Alba Haca...

Ah, qué bello nombre el de la Coccinellidae. Me lo apunto para soltarlo por ahí a la primera de cambio.

Thanks for your kind words.

Anónimo dijo...

¡Vaya artículo bonito y ameno que aúna belleza, historia y Lengua!
De verdad que ha sido muy ameno.
La planta que más me ha gustado es -no voy a privarme de utilizar su nombre científico- la graptopetalum, que es francamente chula. Y de las demás sólo recuerdo haber visto por casa algo parecido a esa última planta morada. Ah! ¡Y los colios o coleos que también eran muy chulos y siempre estaba mi madre pendiente de ellos. Lo cierto es que como las plantas exigen tanto trabajo ahora lo que más abunda en casa son las plantas de plástico cuyo nombre en latín no sé cual seré. A ver si lo incluyes en esta entrada.

carlos

Ángeles dijo...

Muchas gracias, Carlos :)

A mí también me gustan mucho los coleos, y es verdad que la graptopetalum es una chulada.

El nombre genérico en latín de las plantas de plástico es floripondium plasticatum. Parece mentira que no lo sepas :D