martes, 24 de febrero de 2009

En observación

Unas pequeñas llamitas han aparecido entre el verde.
Apenas se ven, pero su brillo y su fulgor avisan de la llamarada primaveral que surgirá pronto en mi balcón.

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Hacemos fotos para no olvidar los momentos. Pero luego, cuando los queremos recordar, esos momentos no se presentan.
Lo único que viene a la memoria es una imagen cuadrada. No recordamos lo vivido, sólo recordamos la foto.
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Con frecuencia el ser humano se aferra a la vida como si no tuviera otra opción. Como si estar vivo fuera la única manera de existir.
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Cuando algo sale bien decimos "Gracias a Dios". Sin embargo, cuando algo sale mal no decimos "Por culpa de Dios".
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Observo a las gaviotas que van sobrevolando la plaza.
Después se posan en las cornisas, las azoteas y las grúas.
Normalmente nos ignoran, pero a veces miran hacia abajo y al vernos se ríen a carcajadas.






5 comentarios:

Anónimo dijo...

Las imágenes no expresan más que imágenes.
Sonreímos cuando, a veces, estamos rotos por dentro, pero esto es consustancial al arte de la fotografía. Que engaña cuando nuestro rostro enmascara lo que en verdad siente el corazón.
Sentir, no obstante, es una boda con la vida tanto en lo bueno como en lo malo. De lo contrario, nuestra existencia, estaría plagada de suicidios (si obviamos,claro, que sólo podemos quitarnos la vida una sola vez).
Y como buen matrimonio con la existencia misma, ni se me ocurre poner a Dios por testigo ni de lo bello ni de lo menos bello. A lo sumo, me acuerdo de la madre de Solbes o me auto flagelo por no saber encajar los golpes como una buena hembra en los tiempos de guerra en los que se ha convertido nuestro solar patrio; esta "España de mierda", como diría mi admirado Arturo Pérez Reverte.
¿Una sonrisita para la foto?

Lan dijo...

La costumbre de decir: gracias a Dios, o si Dios quiere, o como Dios manda... y la oposición que presentas en tu artículo entre lo que no se dice cuando sucede lo contario, me recuerda un chiste. Es quizás el único que recuerdo de la vieja revista de humor "Hermano Lobo". En la viñeta se veía a un hombre con una pistola apoyada en la sien que decía: "Hasta mañana, si Dios quiere, que no creo que quiera."

Ángeles de los Santos dijo...

Muy bueno el chiste, Lan. Gracias por contarlo.

Anónimo dijo...

Pobre Dios, yo me "acuerdo" mucho de él.
Aquí puedo parecer muy correcto pero si me conocieras en la vida "real" te asombrarías de los tacos que le dedico. Y no, no es por ser amigo de nuestro querido JR Diablo.
Es que me falta madurez y filosofía para aceptar la vida como es y me desahoga culpar a Dios o al Destino o a la Naturaleza o la Maldita Cosa que rige esta vida tan mal hecha. (Mal hecha pese a las flores, la música o el Lenguaje)

carlos

Ángeles dijo...

Ay, Carlos, que te vas a condenar... Menos mal que tienes amigos hasta en el infierno(nunca mejor dicho)y a lo mejor te buscan un sitio más o menos cómodo para pasar la eternidad :D

Hay que ser muy fuertes y muy valientes para aceptar las cosas como vienen, y no siempre se puede. Un desahogo a tiempo puede ser más saludable que una aceptación resignada, me parece. Siempre que no nos quedemos ahí, claro.